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Sunday, March 13, 2011

El programa electoral que NO presentaré en mi pueblo

Se acercan las elecciones municipales en todo el Estado, y la propaganda de los partidos políticos que buscan nuestro voto (por desgracia rara vez haya un partido que busque algo más).

Escudo oficial de Palma del Río

En una red social de internet, la mujer que se presentará en Palma del Río por el Partido Andalucista (PA) me preguntó, como a tantos jóvenes, qué propuestas querría para Palma del Río. Si me lo hubiera preguntado el PP, simplemente me hubiera reido. Si me lo preguntara el PSOE, frunciría el ceño diciendo que no me han querido escuchar en toda mi vida, que han estado gobernando, que no quieran engañarme. Si me lo hubiera preguntado IU, les hubiera echado en cara su pretendido boicot a la Huelga de la Naranja de 2009, que lideró el SAT y a la que el PCE-IU y CCOO intentaron echar abajo (para su sorpresa, más de 6.000 personas se manifestaron en Palma, se pararaon los tajos durante más de una semana y se consiguió trabajo para la gente del pueblo... al menos temporalmente. Todo un éxito la huelga).

Sin embargo me lo preguntó la alcaldable por el PA, a quienes puedo echar en cara cosas como, en el pasado, pretender hacer Palma ciudad taurina, o querer prohibir el botellón (así, a lo amplio). Hoy en día habría que ver su programa político, ya que al parecer han cambiado bastante. Así que, ante la tesitura de quejarme simplemente, o primero plantear unas propuestas para las elecciones y, si las aceptan, hacérselas cumplir y, si no las aceptan, quejarme igualmente, decidí hacerle un par de propuestas.

Haciendo un excursus, aclarar que formo parte de un partido, se llama ANDALUCÍA COMUNISTA y con su nombre creo que lo dice todo. La pena, y de ahí el título de este artículo, es que no me encuentro en Palma del Río todo el tiempo que quisiera, como para, de momento, presentar una candidatura a Palma del Río.

Bueno, decía que se me ocurrió decirle "qué quiero para Palma del Río", y propuesta tras propuesta, me di cuenta de que lo que se me había ocurrido era, ni más ni menos, que un programa electoral y, permitidme la falta de modestia, muy bueno.

Así que, sin más demora, esta es mi propuesta, que desgraciadamente creo que no llegará a las urnas.

Cultura:

- Facilitación de espacios y un equipo de música para grupos locales y asociaciones que quieran darse a conocer y fomentar un tipo de música más cultural que comercial.
- Apoyo al flamenco, cantautores, rock andaluz y otras expresiones de la música andaluza.
- Difusión y apoyo a la presentación de libros y obras de Historia, Cultura, Gastronomía, Deportes, etc. palmeños y andaluces, incidiendo en obras que sean reivindicativas (por la nación andaluza, por la conciencia de las clases trabajadoras, por la conciencia feminista, ecologista, antimilitarista...)
- Apoyo al teatro amateur, como forma de expresión del pueblo.
- Apoyo a las fiestas autóctonas y de forma laica (respetando las ideas de cada uno/a), tales como el carnaval, las ferias de mayo y agosto o el día de la clase obrera.
- Creación de un fondo cultural para uso de las aportaciones de grupos de personas, colectivos o asociaciones juveniles y/o culturales que quieran usarlo.
- Ante la alienación española, concienciación andaluza: Despertar la conciencia del 4 de Diciembre, tan dormida y a la vez tan necesaria, más en estos momentos de crisis capitalista.
- Gratuidad, o un precio simbólico, a la utilización de las instalaciones deportivas municipales, y fomento de creación de más instalaciones en los barrios, tanto para niños, jóvenes, adultos y personas mayores.
- Fomentar la recuperación del Patrimonio Histórico de Palma del Río.

Juventud:

- Fomento de una zona de esparcimiento para la juventud, mal llamado a veces como "botellódromo", que debe ser un sitio dentro del pueblo, aunque un sitio que respete a los vecinos/as del lugar.
- Apuesta por grupos de jóvenes que quieran enaltecer la Conciencia Andaluza.
- Abrir la Casa de la Juventud a la Juventud, es decir: Dar oportunidades reales de que la juventud pueda organizar su ambiente, sus fiestas, sus juegos, sus eventos lúdicos, culturales, políticos...
- Dar la oportunidad y materiales a la juventud de organizar sus eventos diurnos, tales como jornadas de convivencia (con comidas, charlas, conciertos, etc.) como alternativa a la "cultura del botellón" existente.
- Integración social para jóvenes con tendencia a la exclusión y fomento de una conciencia solidaria en la juventud.
- Charlas, cursos, juegos... jornadas culturales andaluzas para ayudar a la juventud en su formación.
- Creación de jornadas de convivencia con jóvenes de otras naciones y regiones, de fuera o dentro del Estado español, para conocer otras culturas y favorecer así una solidaridad internacional.

En definitiva, lo primordial es dejar a la juventud que sea ella misma la que cree, darle las herramientas, y que la ilusión y las ideas las pongan ellos (nosotros/as).

Trabajo:

- Favorecer, ayudar y fomentar empresas municipales que den empleo digno a las personas de Palma que más lo necesiten: Frente a la explotación capitalista, propongamos la autogestión municipal, cuyos beneficios sean para los/as trabajadores/as y para el pueblo, Y NO para un empresario.
- Imposición de una estipulación de sueldos para empleos municipales, mínimo en 1000€ al mes y máximo en 2000€ al mes. Basta de despilfarro en las arcas del pueblo.
- Remunicipalización de los servicios públicos gestionados por empresas privadas.
- Dinamizar la bolsa de trabajo: Dar empleo municipal a quienes más lo necesiten. Rotar la bolsa de empleo para que no haya personas que lleven mucho tiempo en el paro.
- Fomentar la bolsa de trabajo pública, en detrimento de las ETT's.
- Dar ayudas y dar prioridad en trabajar conjuntamente con cooperativas cuyos beneficios vayan a los propios trabajadores.
- Dar ayudas a las PYMES, favoreciendo un mercado local frente a un mercado globalizado.
- Procurar, mediante inspecciones de trabajo, que se cumpla el convenio en los trabajos asalariados: Que cese la explotación a las capas sociales más débiles.
- En relación a lo anterior, acogernos a la consigna: "A igual trabajo, igual salario". Basta de discriminación contra inmigrantes, mujeres, jóvenes o cualquier miembro de la sociedad.
- Sanciones a las empresas que no cumplan los convenios y contratos con sus empleados/as.
- Fomentar, mediante cursos, charlas y otros eventos la conciencia obrera: Ante la explotación, organización de la clase trabajadora.
- Apoyo al sindicalismo de clase, combativo y andaluz, que sea coherente.
- Instar a la expropiación de tierras latifundistas, para el aprovechamiento de éstas por los/as trabajadores/as: "La tierra para quien la trabaja".
- Fomento de talleres-escuela de formación públicas para jóvenes en las que se de un salario al estudiante-trabajador, potenciando también la salida en el sector de quienes lo cursen.
- Fomento de guarderías públicas y asequibles cerca de los puestos de trabajo.

Sociedad:

- Fomento a la banca ética, frente a los bancos capitalistas que nos condujeron a la actual crisis.
- Apoyo a las organizaciones de solidaridad con los pueblos y las personas oprimidas en el mundo.
- Apoyo a las familias más humildes, proporcionándoles trabajo y vivienda dignos, y ofreciendo una asesoría que les ayude a vivir dignamente.
- Fomento de una ciudad democrática, ecologista, feminista, antirracista, solidaria y participativa.
- Fomentar la integración social de grupos excluidos y marginados.
- Subir impuestos a quienes más recursos tienen y bajarlo a los más pobres.
- Construcción de viviendas públicas al estilo de Marinaleda, con un coste asequible para las familias pobres.
- Luchar activamente contra la corrupción urbanística y el lucro ante un derecho fundamental como es la vivienda.
- Fomento de la cultura y la educación a todos los niveles y edades, haciendo ímpetu en las personas menos cultas.
- Fomento de políticas de igualdad, que luchen contra el machismo y el patriarcado y apuesten por una sociedad donde el valor esté en las personas, y no en el género.

Organización territorial, y políticas a llevar a cabo:

- Fomentar la hermandad y participación con los demás pueblos de la comarca del Valle medio del Guadalquivir: Fomentar el comarcalismo, frente al provincialismo que nos imponen.
- Celebración del 4 de Diciembre como Día Nacional de Andalucía.
- Creación y fomento de una televisión, radio y periódico municipales públicos, laicos y de cultura popular, que fomente la participación de la ciudadanía en ellos.
- Creación de un hospital comarcal en Palma del Río.
- Articulación de una red municipal de organizaciones en los barrios y pedanías que de cobertura a las necesidades de los barrios y pedanías palmeñas, provistos de un “Centro Andaluz del Pueblo” en cada uno y que sean la expresión cultural de los barrios, promoviendo así la participación ciudadana.
- Fomentar un verdadero impulso de la agroindustria de la naranja, con una red de cooperativas, que sirva al progreso de la ciudad y a los/as trabajadores/as, y no a empresarios que poco o nada revierten en la riqueza de Palma.
- Fortalecer y cohesionar todo el tejido industrial palmeño, para crear empleo de calidad.

Ecología:

- Fomento de una agricultura ecológica.
- Fomento de empresas que favorezcan la soberanía alimentaria y la economía local.
- Subida de impuestos a los medios de transporte privados, y bajada de precios de transportes públicos.
- Fomento del uso de medios de transporte que no contaminen.
- Implantación de motores híbridos en los vehículos públicos.
- Apuesta de las energías renovables, en detrimento del uso de energías fósiles o nuclear.

F. J. R. León, redactor de "Otro Militante del MLN Andaluz"

Friday, March 11, 2011

Un cambio de ciclo, ¿hacia dónde? (Parte 2 de 2)

Está claro que el régimen y su Estado, en el supuesto de que decidan darse un pequeño respiro en su escalada represiva -en su judicialización de la vida civil, en esa tendencia general de la clase capitalista, del imperialismo, a utilizar formas fascistas de dominación-, van a tratar por todos los medios aprovecharlo para presentarse como los legítimos adalides de la democracia. Y es que, llegados a este punto, la legitimación moral y política juega un papel muy importante. Ya vemos el recorrido que han tenido toda una serie de organizaciones que sucumubieron ante las delicias democráticas ofrecidas por el régimen en la transición, a cuyo modo de ejemplo podemos citar al Partido Comunista de España, comandado por los estafadores políticos carrillistas y sus sucedáneos, o la Euskadiko Ezkerra de Bandrés y Onaindia, con su tránsito pacífico al socialismo de unos, y el abrazo estatutario como vía de liberación nacional de otros por medios "pacíficos y democráticos". Y es que basar el grueso de la actividad política exclusivamente en los métodos de lucha pacíficos y en el terreno institucional, donde el enemigo tiene todos los resortes -nada pacíficos, por cierto- en sus manos y donde, además, su descrédito entre las masas es manifiesto (con casi un tercio de la población que permanentemente les niega su voto a todos ellos), es darle un balón de oxígeno y una carta de naturaleza democrática que no tiene. Y hacerlo, además, en una fase especialmente aguda de la crisis que afecta a todos los fundamentos de su sistema. ¿Merece la pena, señor Otegi, maquillar este cadáver histórico a cambio de hipotecar, de truncar el futuro y la fortaleza moral y política del experimentado y saludable movimiento revolucionario de liberación nacional y de clase?

Pero es que, además, cuando Otegi se refiere en su entrevista, una y otra vez, a que "los tiempos actuales exigen la superación definitiva de un ciclo político-militar y su sustitución por una estrategia de organización, acumulación y lucha exclusivamente democrática", como parte del necesario cambio de ciclo mencionado anteriormente, se está refiriendo, claramente, a que el empleo del método de lucha armado no era democrático, y que ahora, con su liquidación, la izquierda abertzale sí está empleando métodos de lucha democráticos. Y esto lo dice aceptando como democráticas las leyes actuales que ordenan la legalidad vigente y a las que se va a someter el nuevo proyecto político de la izquierda abertzale. Unas leyes, no lo olvidemos, que están consideradas por juristas, letrados, organizaciones internacionales de derechos humanos y por la propia esencia y práctica de las mismas (no en vano, el Estado Español es el primero de Europa en población penitenciaria, con un ratio de 153'6 por 100.000 habitantes, habiendo aumentado en un 65'1 desde el año 2000. En 2009, había en las cárceles del Estado 79.090 internos, el doble de los que había en 1990), como las más regresivas y punitivas de toda Europa y que, salvo la pena de muerte y los fusilamientos, no tienen nada que envidiar a las de la época franquista del régimen.

Por otro lado, a pesar de los guiños que hace el señor Otegi a las organizaciones de masas y al trabajo entre ellas, toda su entrevista y apuesta actual de la izquierda abertzale está centrada en el terreno institucional, en la participación en las elecciones ("es fundamental nuestra presencia en las elecciones de mayo"), lo que por otra parte es legítimo, pero no a costa de hipotecar para el futuro el resto de métodos de lucha y de organización, acumulados durante más de 50 años de resistencia pacífica y violenta, legal e ilegal, condenándolos al ostracismo. Porque, ¿qué va a hacer el señor Otegi cuando las masas obreras y populares se defiendan de la violencia del Estado? ¿Qué va a hacer cuando las organizaciones de vanguardia utilicen la violencia revolucionaria? ¿Se pondrá del lado de la Guardia Civil y la Policía, de ese ejército garante de la sacrosanta unidad de la España patria sellada a sangre y fuego en el celestial texto constitucional? Porque eso es lo que está exigiendo el Estado fascista y sus lacayos institucionalizados. Y al mismo tiempo, es una consecuencia lógica de esa política de alianzas con sectores de la burguesía nacionalista y reformista. Esta es su exigencia para acceder a la formación de ese bloque independentista, lo que supone, de hecho, que en vez de atraer a estos sectores hacia las posiciones populares, de resistencia y revolucionarias del MLNV, los dirigentes de la izquierda abertzale, estén sellando esa acumulación de fuerzas independentistas bajo la iniciativa de esos sectores burgueses que han puesto como condición el abandono de las posiciones populares y revolucionarias, y su inclusión en el sistema institucional de forma "pacífica y democrática". Y esto, señor Otegi, es debilitar al movimiento de resistencia popular en su conjunto y hacer dejación de un principio democrático: el derecho a la resistencia de las masas obreras explotadas y de los pueblos oprimidos.


Independencia y socialismo. Esta es la máxima estrategia de la izquierda abertzale. Sin embargo, es curioso que de las 26 preguntas de que consta la entrevista, sólo 3 hagan referencia a las cuestiones sociales, de clase, o al contenido del socialismo que propugna. Este dato estadístico habla por sí solo de las prioridades de Otegi que, justo es decirlo, ni lo oculta, ni extraña, viniendo de un nacionalista. Las referencias más explícitas que hace en esa entrevista a los aspectos sociales y al concepto de socialismo está implícita en la segunda pregunta que, como desarrollo de la primera, hace referencia a la "readecuación de la estrategia política de la izquierda abertzale". Se puede decir, prácticamente, que estas dos preguntas concentran las líneas generales de la estrategia de la izquierda abertzale. A la primera ya hemos hecho referencia anteriormente, cuando Otegi cita la viabilidad del proyecto independentista dentro del marco europeo. La segunda hace mención al "ámbito social", a la "existencia de nuevas experiencias transformadoras construidas en base a estrategias de acumulación, fundamentalmente en América Latina, lo que comúnmente se conoce como socialismo del siglo XXI".


"Además de estos factores, hoy incluiría la feroz ofensiva del capital contra el Estado del Bienestar como elemento del análisis central y que debe ocupar un espacio también en la readecuación de nuestra estategia". Más adelante y a la pregunta de si la crisis actual exige alternativas concretas, responde que "defender hoy las conquistas obreras, populares, materializadas en lo que se ha venido a denominar el Estado del Bienestar es un objetivo revolucionario y antioligárquico. Y dos: la defensa de dichas conquistas necesita propiciar una alianza amplia de sectores que van desde el socialismo a la socialdemocracia, alcanzando a comunistas, sectores cristianos de base... Así pues, también el bloque independentista debe ser el marco para esa alianza."


A falta de una exposición concreta sobre los rasgos fundamentales del socialismo que propugna Otegi habrá que conformarse con la referencia contenida en esos párrafos. Antes de nada, quiero dejar constancia de que lo que entiendo son los aspectos fundamentales en la estrategia del proletariado revolucionario vasco o de cualquier parte del mundo.

La construcción del socialismo, para los comunistas, contiene unos rasgos que son generales, universales, a todos los países, y son los predominantes en todo el proceso de su desarrollo histórico. Estos rasgos, principios y leyes, son lo que conforma la teoría general, la estrategia para la revolución y la construcción socialista. Ciertamente, existen peculiaridades, en función del distinto desarrollo económico, político, social y cultural de un país a otro, que conlleva diferencias a la hora de su aplicación.

Uno de esos rasgos es el que concierne al problema de la posesión de los medios de producción. No puede haber proceso revolucionario hacia la construcción del socialismo sin la expropiación de los medios de producción, sin dar solución a la contradicción más profunda del modo de producción capitalista: la contradicción entre el carácter social de la producción y la forma privada capitalista de apropiación. Ya que esta contradicción es la que provoca la crisis y el paro, y origina la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado.

Otro rasgo, o principio del socialismo, es la dictadura revolucionaria de proletariado. En ese periodo de tiempo, de transformación de la sociedad capitalista en la sociedad comunista, media toda una etapa de transformación socialista cuya forma de Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado para garantizar su desarrollo, reprimir y contener a la burguesía en sus intentos de involución apoyada por la burguesía imperialista. Estos son dos ejemplos de algunos de los rasgos generales, universales, entre otros, que definen al socialismo.

Sin embargo, como hemos dicho anteriormente, existen particularidades que hacen necesario que el movimiento revolucionario las tenga en cuenta a la hora de elaborar su línea política. En el caso concreto del Estado Español, a las condiciones generales de un país de capitalismo monopolista de Estado se añade la particularidad del dominio de la burguesía financiera y de otros sectores reaccionarios a través de un régimen político de dictadura fascista que impide la organización y la lucha pacífica y parlamentaria de los trabajadores. El desarrollo económico del país por la vía monopolista, que dio lugar a la formación de la oligarquía financiera y terrateniente en el Estado Español, se ha configurado sobre esas bases, que fueron, precisamente, las que llevaron a las clases dominantes al alzamiento fascista. Y es que, este tipo de desarrollo, en las condiciones de atraso del Estado Español con respecto a los países de su entorno, a mediados del siglo XX, solo se podía hacer sobre la base de un régimen político de terror que asegurase la explotación intensiva de la clase obrera y otros trabajadores. Este doble carácter es la principal característica del régimen político constituido en el Estado Español desde entonces. ¿Qué significa esto? Pues que entre el derrocamiento de la oligarquía y del Estado fascista e imperialista español y la implantación de la dictadura del proletariado, será inevitable una corta etapa de transición política, que ya es socialismo, pero que tendrá su propia particularidad como etapa de transición.

Estos rasgos definen el proceso revolucionario en el Estado Español y cómo se ha de dar la construcción del socialismo son cuestiones de principio para la clase obrera, para el proletariado revolucionario, sea este vasco, castellano, andaluz, gallego o catalán. Y lo son, incluso si Euskal Herria consigue la independencia. Cambiarán, en todo caso, las formas de lucha y organización en función del régimen político que se instaure, si es democrático popular o continúa siendo de dictadura burguesa. Pero, en cualquier caso, los objetivos del proletariado revolucionario vasco seguirán siendo los mismos: la toma del poder político y la construcción de la sociedad socialista hasta el comunismo.


Se comprenderá que esto no tiene nada que ver con ese edulcorado "socialismo del siglo XXI" ni tampoco con esas experiencias de "acumulación del socialismo" latinoamericano a que hace referencia Otegi.

Al mismo tiempo, a la pregunta de cuáles son las alternativas concretas a la crisis actual, Otegi señala que "la defensa de las conquistas obreras, populares, materializadas en lo que se ha venido a denominar el Estado del Bienestar es un objetivo revolucionario y antioligárquico." Las luchas por los derechos sindicales y sociales de los trabajadores, algunos de ellos incluidos en el denominado Estado del Bienestar, conforman buena parte de la táctica y del programa de lucha de las organizaciones sindicales y políticas de la clase obrera ante la crisis actual y de forma permanente, aunque es indudable que esa lucha va más allá del Estado del Bienestar. Pero, el carácter "revolucionario" que le otorga Otegi no depende de la defensa de un contenido, sino de que forme parte de un proyecto más amplio y profundo de carácter revolucionario, es decir, de si la línea política que aplique una u otra organización tenga como objetivo la destrucción del sistema capitalista, pues dentro de su estrecho marco no tienen solución. Si no planteamos la defensa de las conquistas obreras y populares en esa perspectiva revolucionaria se quedarían en el plano del círculo vicioso del reformismo en el que tanto les gusta chapotear a los estafadores sindicales y políticos que hacen el juego a la burguesía monopolista.

Respecto al "marco independentista" y "las alianzas" que propugna Otegi para la defensa de esos intereses, no concuerdan, evidentemente, con el proyecto del proletariado revolucionario. Este es internacionalista y, por tanto, su principal alianza será con los obreros y obreras de todo el Estado Español en el cual está enmarcada la lucha de clases que libra contra la burguesía; y, por supuesto, en su alianza con el proletariado internacional. Además de la clase obrera, hay otros sectores populares muy amplios que se hallan enfrentados al régimen y que son sus aliados naturales, como los pueblos de las naciones oprimidas, los campesinos, los estudiantes, los intelectuales demócratas, las mujeres trabajadoras, los jóvenes... El hecho de que se reconozca que existen posibilidades futuras de que se consiga la independencia (lo mismo que el socialismo, como posibilidad) y que ésta sea apoyada por el proletariado revolucionario vasco y del resto del Estado, no modifica en absoluto ese principio de alianza de clase entre el proletariado de todos los pueblos que conforman el Estado Español y esos sectores populares.

Me hubiera gustado comentar la referencia que hace Otegi a los presos. Tema sensible donde los haya, pues ellos son la parte que sufre con más intensidad la represión del Estado fascista a través de su política de aislamiento y lento exterminio; o sobre la metodología y la concepción política acerca de los procesos de diálogo con el Estado, sus criterios, los límites que enmarcan un proceso de esas características y qué no se debe de traspasar, etc. Sin embargo, me parece que es ya extenderse demasiado. Además, tiempo habrá para seguir comentando esos y otros temas que seguro van a dar mucho de sí.

Egoitz Larrañaga, extraído de "Euskal Herria Sozialista"

Wednesday, March 02, 2011

El flamenco somos los andaluces

Aunque después del fantástico libro "La identidad andaluza en el flamenco" poco se puede añadir más, el flamenco es un asunto demasiado importante y nunca será demasiado el que los andaluces lo reivindiquemos como lo que es: Andalucía.

Porque el flamenco no es ni música, ni un mal recuerdo de humillación, obligada, a la andaluza. Que a los casposos españolistas les interese que así sea es normal. Cuando el flamenco era algo típico de lo más bajo de la sociedad, ningún español se hubiese atrevido a decir que era una manifestación cultural española. No, por aquel entonces al flamenco se le llamaba por su nombre: cante andaluz; dado que era lo más bajo de la sociedad. Eso de universal, algo impensable.

Pero entonces los europeos se fijaron en nosotros. Penoso momento. Y lo andaluz empezó a cobrar un prestigio inimaginable, y los españoles no perdieron la oportunidad de apuntarse el mérito. Es ahí cuando se comienza a reinventar la realidad que acabará con una Andalucía totalmente expoliada, hasta en su llanto.

Y digo que el flamenco no es cante, baile y toque. Porque el flamenco es el pueblo de Andalucía. Es nuestra música, nuestra cultura y nuestra identidad. Y por eso el andalucismo está obligado a reivindicarlo hasta la saciedad. No hay nada más que hablar, que opinar o que comentar: el flamenco es Andalucía.

El flamenco no es de, sino que es Andalucía. Ni lo trajeron los gitanos de Pakistán, ni es una mezcla absurda de pueblos que jamás se encontraron. Porque dicen algunos ignorantes profundos, que no soportan que un pueblo como el andaluz posea algo de tanto valor a ojos extranjeros, que el flamenco es un invento de diferentes pueblos que influenciaron al andaluz, y es ahí donde mezclan religiones con etnias, razas y naciones hasta llegar a un absurdo... que cala perfectamente entre quienes quieren ver el flamenco una de las señas de identidad de un inexistente pueblo, ficticio más bien, equivalente al de Mordor del gran libro de J. R. R. Tolkien, al que llaman pueblo español.

Como ya he dicho, el flamenco ha cobrado mucho prestigio. Genera interés en todo el mundo. Y el interés es negocio. De ahí que la mayoría de páginas web que venden productos, expoliados al pueblo andaluz, relacionados con el flamenco, residan en el Estado Español, pero fuera de Andalucía. Y para ello han desarrollado un marketing viral de lo más eficaz, al que han llamado lo universal. "No es andaluz, es del que lo sienta, es... universal." Al más puro estilo de un anuncio de compresas: ¿a qué huelen las nubes?

Eso se llama expolio. Pero para no decir que es expolio se le llama con otro nombre más metafísico... Y así es como el flamenco, la voz de un pueblo, el andaluz, oprimido, explotado y humillado, conquistado mucho antes de que los españoles llenaran sus arcas con el oro americano, ha seguido el camino de lo zen... Son los trucos publicitarios del capitalismo para que sociedades consumistas, llenas de individuos sin identidad, puedan ser, mejor dicho aparentar, lo que no son ni podrán ser nunca. Eso es España.

Por lo tanto, vuelvo a recalcar la importancia que tiene el flamenco para el movimiento de liberación andaluz. Porque flamenco no es el que compra un CD, sino el que nace en la Andalucía del llanto.

Andaluces, recuperemos lo nuestro y podremos recuperar nuestra soberanía.

¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE!
¡SI ERES ANDALUZ, TÚ ERES FLAMENCO!

FUENTE: Kaos en la Red - Andalucía

Tuesday, March 01, 2011

Diego Martínez Barrio se ríe de Andalucía

Presididos por el infatigable y culto Fermín Requena, y desde su sumario "Vida Marroquí", siguen laborando fervientemente por la causa de los liberalistas de aquella zona.

Han redactado un manifiesto en árabe para todas las familias del abolengo andaluz, musulmanas y mosaicas del litoral africano, excitando la atención hacia la labor liberalista de Andalucía.

Por cierto que el figurar entre los dirigentes de la Agrupación Liberalista de Marruecos un homónimo de Abd-el-Krim el Jatabi, o sea, el culto moro de abolengo andaluz Abd-el-Krim el Xauni, ha dado lugar no hace mucho a una anécdota en Madrid, que expresa bien el conocimiento que allí llegan a alcanzar nuestra actividad y de nuestras aspiraciones. No es de extrañar, porque, no hace mucho el "Padre de la Patria", Diego Martínez Barrios, decía, entre la carcajada general de los andaluces enterados de nuestra doctrina, que pretendíamos que Andalucía fuera colonia o protectorado como nuestros "hermanos" de Marruecos.

Abd-el-Krim, líder independentista rifeño durante la guerra contra España

La anécdota a que nos referimos es la siguiente: "En una tertulia de escritores, uno pregunta a otro: -¿Tú sabes qué es eso de los liberalistas andaluces? Y el interpelado contestó: -Yo sólo sé que he leído un manifiesto liberalista con la firma de Abd-el-Krim. Es decir, se trata de gentes que están de acuerdo con el jefe beniurriagel para que éste llegue a conquistar España." (!!!)

De modo que ya lo sabes, lector. No te sorprendas si llegas a oir decir alguna vez que cuando la toma de Alhucemas, o que cuando Annual o Xauen nosotros nos encontrábamos al frente de una harca rifeña. ¡Tanta piedad tienen de nosotros algunos escritores madrileños, favorecidos por este ambiente post-monárquico de bulería, y no flamenca, por desgracia!

Imagen alegórica de los territorios históricos de Andalucía (UA)

FUENTES: Periódico "Andalucía Libre" (17 de abril de 1932) y blog "Universo Andalucista"

Monday, February 28, 2011

Un cambio de ciclo, ¿hacia dónde? (Parte 1 de 2)

Ante los acontecimientos que se están viviendo en Euskal Herria no somos pocos los que nos interrogamos sobre su desarrollo, toda vez que, además, muchas de las ideas y pronunciamientos que se están escuchando no habían sido expuestas con demasiada claridad. Todo lo contrario de la entrevista a Otegi publicada en Gara el pasado 12 de enero, donde expone con nitidez meridiana su pensamiento y el cambio en la línea política que vienen preconizando los dirigentes de la izquierda abertzale.

"¡Por la construcción del socialismo en Euskal Herria!"

Debo aclarar, para que el lector no tenga dudas, que hago este comentario desde las posiciones de clase del proletariado revolucionario y desde la ideología comunista. Y desde ese posicionamiento considero un principio democrático el derecho de autodeterminación de los pueblos y naciones oprimidas, como es nuestro caso. Considero también que, tras la desaparición del campo socialista y por tanto del principal enemigo de la burguesía internacional y las potencias imperialistas. Éstas han iniciado un nuevo proceso de reposicionamiento y reparto de los mercados y áreas de influencia, en función de su poderío económico, financiero y militar. Esto ha dado lugar a que la contradicción que enfrenta a los países imperialistas haya pasado a un primer plano y esté incidiendo cada vez más en las políticas internas de los diferentes países, sobre todo, de las potencias de segundo orden o de los países más débiles y dependientes. Es por lo tanto factible que en el desarrollo de este juego de contradicciones y presiones entre diferentes países o bloques imperialistas, se pueda abrir la posibilidad de que, al amparo de alguno de ellos, pueblos y naciones oprimidas puedan conseguir con su lucha la independencia y constituir un Estado propio, para así debilitar al oponente. Este puede ser el caso del Estado Español, sin que se den, en estos momentos, condiciones para la toma del poder político por las fuerzas obreras y populares, en cuyo caso su apoyo a un probable proceso de independencia, si así lo deciden los pueblos catalán, vasco o gallego, por ejemplo, es una posición consecuente con el derecho de autodeterminación que propugna el programa del proletariado revolucionario, y como parte de su estrategia para debilitar al Estado centralista e imperialista español. Es, por tanto, desde estas posiciones, y para no inducir a confusión, desde las que emito mi opinión.

Lo primero que ha llamado mi atención es la concepción, la interpretación que hace Otegi de lo anteriormente expuesto. Esto es importante, pues constituye todo el fundamento sobre el que se sustenta el cambio de toda la estrategia seguida hasta ahora por los dirigentes de la izquierda abertzale y que pretende hacerse extensiva, como de hecho está sucediendo, al conjunto del MLNV. En esto se fundamenta lo que vienen denominando como "cambio de ciclo" ante la constatación "en el propio marco europeo de la absoluta viabilidad del proyecto independentista si se alcanzaban mayorías populares mediante estrategias pacíficas y democráticas". Una estrategia que justificaría las alianzas actuales en torno a la acumulación de fuerzas independentistas para poder así incidir en un futuro proceso de presión al Estado hacia la vía secesionista ante la perspectiva de que "una segunda transición es ya inevitable". Nada que objetar ante estas aspiraciones, lógicas, por parte de un movimiento nacionalista, aunque no puedo por menos que plantearme algunos interrogantes como: ¿con quién se van a establecer estas alianzas?, y ¿sobre qué postulados políticos se van a configurar? Estas cuestiones me parecen importantes y deben quedar claras para el pueblo vasco ya que, en última instancia, es el protagonista y actor principal de todo proceso político.

En principio, esa acumulación de fuerzas independentistas se está haciendo sobre la base de la unión con organizaciones nacionalistas pequeño-burguesas en las que ni siquiera está la gran burguesía vasca y nacionalista representada, en su mayor parte, en el PNV. Ni que decir tiene que tampoco está en esa alianza el proletariado revolucionario vasco, dado que "el bloque independentista debe ser el marco para esa alianza", ni amplios sectores obreros y populares.

Por tanto, la acumulación de fuerzas independentistas solo puede venir desde las posiciones de la burguesía nacionalista. Para conseguir, a su vez, que la mayoría de la burguesía se sume a ese proyecto habrá que contar con el PNV que, por el momento, se mantiene en las posiciones autonomistas de las que saca más rédito. Si se consigue atraer a esta fuerza nacionalista, o a una parte de ella (suficiente para conseguir "mayorías políticas") al proyecto independentista, éste deberá contar con el apoyo de la burguesía internacional, "en el propio marco europeo", para doblegar la presión política, económica, social, mediática y militar del Estado centralista español y sus aliados internacionales. Teniendo en cuenta que, además, el tal "marco europeo" se está configurando sobre ejes contrapuestos. Esta sería, en mi opinión, una primera perspectiva de ese plano. El ejemplo de esta vía lo hemos visto recientemente en los casos de Kosovo, Sudán del Sur, etc. Tampoco tengo nada que objetar a esta cuestión desde el planteamiento nacionalista burgués, pero no por ello debe de quedar claro.

Por otro lado, los dirigentes de la izquierda abertzale han elegido recorrer ese camino de forma "pacífica y democrática", esto es, sin utilizar métodos de lucha violentos, entre ellos la lucha armada que un sector del MLNV ha venido practicando. Este cambio en los métodos de lucha es una decisión que concierne únicamente al conjunto del MLNV valorar si supone o no una posición más efectiva para la consecución de sus objetivos. Otra cosa es si esos cambios y las posteriores posiciones políticas se hacen en detrimento del desarrollo del movimiento popular revolucionario o de cuestiones de principio, que es lo que también debe quedar claro.

Es aquí, en estos aspectos, donde las recientes y sucesivas declaraciones de los dirigentes de la izquierda abertzale toman un rumbo inquietante respecto a las posiciones mantenidas hasta este momento. La aceptación de la fascista Ley de Partidos, como algo "insignificante", la condena de la violencia revolucionaria, el respeto a la legislación actual (la más regresiva y fascista de toda Europa), la "confrontación democrática" con el Estado fascista español, son algunas de las manifestaciones que los dirigentes de la izquierda abertzale, con Otegi a la cabeza, nos estén dejando últimamente, lo que supone, a la postre, un cambio sustancial, una liquidación de las posiciones populares y de resistencia revolucionaria que se han venido manteniendo, por las de colaboración e integración en el régimen político actual.

Vamos a ver. No me parece incorrecto que se trate de acumular fuerzas utilizando métodos de lucha pacíficos. Ésta es una aspiración legítima de las masas obreras y populares. Pero todo el mundo estará de acuerdo conmigo en que esa legítima aspiración no depende de ellas. No son ellas las que eligen recurrir a unas u otras formas de lucha, sino que son obligadas a ofrecer resistencia, pacífica y violenta, legal e ilegal, ante la situación de explotación, de opresión, de desesperación y de represión a que las somete el sistema económico capitalista, las clases dominantes y el Estado sobre el que se sustentan. Por lo tanto, la lucha de las masas obreras y populares, mientras no tomen el poder político, siempre estará condicionada por la intolerancia antidemocrática de las clases dominantes. Mientras estas clases tengan en sus manos todos los resortes de dominación: económicos, políticos, represivos, mediáticos, militares... la confrontación entre unos y otros nunca podrá ser democrática, nunca podrá ser pacífica ni legal en su mayor parte. No reconocer esta situación real (podemos poner como ejemplo más cercano el tratamiento que da la Ertzaintza a los manifestantes abertzales) y enmascararla bajo supuestas estrategias de acumulación de fuerzas es no hablar claro y embellecer la opresión totalitaria sobre los pueblos por parte del Estado imperialista español.

Otra cosa es que, ante la situación de crisis económica, política, institucional, ideológica y moral en que se encuentra el régimen constitucional que se dieron las clases dominantes y sus testaferros tras el apaño de la llamada Transición, éstas necesiten un respiro y accedan (obligados por la lucha más resulta), a que las fuerzas revolucionarias nacionalistas y de clase, puedan defender sus ideas y organizar a las masas obreras y populares sin ser perseguidas por ello. Es decir, si los partidos y organizaciones que han interpuesto una enmienda a la totalidad del sistema económico capitalista e imperialista español, puedan desarrollar su trabajo político sin hacer dejación de sus reivindicaciones democráticas y principios revolucionarios, y sin que por ello la violencia armada y organizada del Estado los persiga, los detenga y encarcele de por vida. Esta es la cuestión que, una vez más, está planteada en estos momentos en la escena política española: si bajo el régimen político actual es posible defender las ideas y los proyectos democráticos y revolucionarios de los oprimidos y explotados.

Por Egoitz Larrañaga. Extraído de Euskal Herria Sozialista.

Friday, February 25, 2011

A vueltas con el "todo es GRAPO"

J.M Álvarez
21/6/2006
Extraído de la web de SRI

¿Las actitudes del Estado Español son propias de quien dice estar dispuesto a negociar el fin de la violencia en Euskal Herria, excarcelar a los presos políticos y permitir sin interferencias (como ha hecho en Cataluña comparando a la burguesía catalana para diluir el Estatuto original), que el pueblo vasco decida sobre su independencia?

Recientemente, la Audiencia Nacional (AN) ha ordenado la prisión incondicional para tres militantes comunistas acusados de pertenecer a la organización armada de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO). Detenidos hace pocos días, se les imputó un delito de integración en una organización que se distingue por aparecer y desaparecer a pesar de anunciarse su liquidación total en infinidad de ocasiones. El encarcelamiento se ha llevado a cabo pese a que todos negaran pertenecer a los GRAPO y reconocieran ser militantes del ilegalizado Partido Comunista de España (reconstituido), más conocido como PCE(r).

El origen andaluz de uno de los detenidos (Juan García Martín) propició que coincidiéramos, hace algún tiempo, con motivo de su excarcelación tras haber cumplido una condena de 20 años a causa de su militancia comunista. En aquella ocasión tuve la oportunidad - no exenta de curiosidad debido a la fama de monstruos que el régimen genera en torno a los disidentes revolucionarios- de intercambiar con él algunas palabras, y me pareció una persona tranquila y sencilla, muy diferente del fanático despiadado que los medios de intoxicación se afanan en presentar.

Símbolo de los GRAPO
No pasó mucho tiempo hasta que un día, curioseando en los portales digitales de los cuerpos represivos del Estado Español, me sorprendió ver publicada su foto porque estaba, de nuevo, en busca y captura, ya que la Audiencia Nacional había dictado otra orden de detención contra él en el año 2004 (cuatro después de su última puesta en libertad) por el delito de pertenencia a banda armada.

Sabemos de las pocas oportunidades de integración que tienen los que, por una razón u otra, pasan por las cárceles de exterminio españolas y logran salir vivos de llas. Las perspectivas de reinserción para los ex-presos comunes son casi nulas, e inadmisibles para los militantes antifascistas, pues éstos conservan el espíritu de lucha que les enfrenta con esa democracia de los millonarios, contumaz constructora de recintos carcelarios con el propósito de excluir y eliminar, tanto a los presos comunes como a los presos políticos; por lo tanto, era de esperar que García Martín continuara en el camino de la lucha política revolucionaria, y como ésta es imposible desarrollarla en la plutocracia, debería reincorporarse, como han apuntado los medios del régimen, al PCE(r) y descartaría integrarse en el PSOE de Zapatero (estaría bueno).

El PCE(r) es, por imperativo de la Ley de Partidos, un partido ilegal porque no condena la violencia terrorista, también vista como lucha armada por otros sectores de la sociedad. Su utilización o no, en las circunstancias actuales, es materia de otro debate. Dicha ley determina que un partido es ilegalizado si presta apoyo al terrorismo cuando éste se desarrolla para lograr objetivos políticos. Pero no es de recibo condenar las acciones violentas de unos e ignorar las de otros, como ocurre en este país. Recordemos que los informes del Relator de la ONU contra la Tortura denuncian el uso sistemático de la violencia contra los independentistas vascos y grupos disidentes, por no hablar de la guerra sucia. Incluso Amnistía Internacional considera que la ley, por su ambigüedad, puede ser utilizada para ilegalizar partidos que propugnan cambios constitucionales de forma pacífica. Independientemente de lo expuesto, una cosa es no condenar el terrorismo o la lucha armada (según lo entienda cada uno), y otra practicar la violencia. En ese sentido, el PCE(r) siempre ha declarado que apoya la lucha armada, pero no la practica.

Cuatro miembros de los GRAPO difundiendo un comunicado en vídeo
Cuando se produjeron las detenciones, el periódico fascista ABC informó que se encontraron datos de gran valor, los cuales "demostrarían" que el PCE(r) y los GRAPO son una misma organización, pero no ofreció documentos que avalaran su noticia. Al mismo tiempo admitió, al menos por omisión, que no se encontraron armas en el registro. Desde luego no deja de ser curioso que un peligroso comando terrorista, al que la Policía persigue incansablemente, carezca de armamento para defenderse. Sin embargo, el ABC si que se cuidó mucho de no informar sobre las vejaciones y torturas a las que, según Socorro Rojo Internacional (SRI), fueron sometidos los detenidos. Estas detenciones hay que inscribirlas en la política mentirosa y tramposa que el Estado Español lleva desarrollando desde tiempos inmemoriales. Resulta obvio que el régimen de Madrid, aunque hable de paz y diálogo, sigue deteniendo revolucionarios y utilizando la estrategia del "todo es GRAPO" para reprimirlos, como ya sucediese en Euskal Herria con el llamado "entorno de ETA" y el "todo es ETA".

Lo sucedido provoca una reflexión inmediata de cara al futuro: ¿Estas actitudes son propias de un Estado que dice estar dispuesto a negociar el fin de la violencia en Euskal Herria, excarcelar a los presos políticos y permitir sin interferencias (como ha hecho en Catalunya comprando a la burguesía catalana para diluir el Estatuto original) que el pueblo vasco decida sobre su independencia? Largo me lo fíais... 

Thursday, February 24, 2011

El Laberinto Libio

Vijay Prashad
Counterpunch
22/02/11
Traducido del gallego al castellano por Andalucía Proletaria a partir de Estoutras.

En 1969, el coronel Muammar el-Gaddafi (27 años) sorprendió al anciano rey Idris, por aquel entonces en Turquía recibiendo tratamiento médico. Inspirado por los Oficiales Libres de Egipto, Gaddafi y sus compañeros coroneles condujeron al socialismo al débil estado libio y a la aún más débil sociedad libia. La principal riqueza de Libia era su petróleo, y en los días en los que fue depuesto Idris el país exportaba tres millones de barriles de petróleo diarios. Idris celebraba los beneficios mientras el pueblo padecía lo indecible. He ahí la razón de la escasa oposición al golpe de Gaddafi.

Muammar el-Gaddafi, líder de Libia desde 1969

El régimen de Gaddafi impulsó una serie de cambios radicales para transformar la sociedad libia. Libia tuvo la desgracia de ser un puesto de interés tanto del Imperio Otomano como de las aventuras coloniales italianas. Algo fatal para el más básico desarrollo social. Durante la primera década del régimen de Gaddafi, el Estado se hizo cargo de los campos petrolíferos y aumentaron sus alquileres. Acto seguido, ese dinero fue destinado al bienestar social, principalmente para viviendas y sanidad. En el transcurso de la segunda década (1978-1988), el régimen restringe el sector privado y anima a los trabajadores a tomar el control de casi 200 empresas. La redistribución de la tierra en la llanura occidental de Trípoli fue la medida afín en lo rural. El Estado intervino para controlar todas las operaciones macroeconómicas, al tiempo que el Banco Central de Libia redistribuía la riqueza, limitando las operaciones bancarias.

Nacionalista al estilo de Nasser, a Gaddafi, por aquel entonces, no le interesaba la laicidad. En su Libro Verde desestimó el capitalismo y el comunismo a favor de una "Tercera Teoría Universal" para retomar en el mundo árabe los fundamentos del Islam en política y en economía. La expulsión de los residentes italianos de Libia obedecía tanto al mandato islámico como al nacionalismo, lo que en el caso de la solidaridad con las revoluciones islámicas desde Chad hasta Filipinas (como herramienta para su propia ambición creó en 1972 la Legión Islámica "al-Failaka al-Islamiya"). La militancia islámica de Gaddafi acabó cuando fue víctima de un intento de asesinato en 1993 y con el crecimiento del islamismo militante en la vecina Argelia. El islamismo político de Gaddafi se transformó rapidamente en una paranoia sobre Al-Qaeda en el Magreb.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Gaddafi ofreció rapidamente su apoyo a los EEUU. En octubre de 2002, el ministro de Exteriores libio Mohammed Abderraham Chalgam, admitió que su gobierno mantenía estrechas consultas con los EEUU en materia antiterrorista, y pocos meses después, el aparente heredero de Gaddafi, su hijo Saif al-Islam al-Gaddafi, elogió el apoyo de Libia a la guerra de Bush contra el terrorismo. Si visitásemos la página web de Gaddafi en aquella época, leeríamos una notable declaración del viejo coronel: "El fenómeno del terrorismo no es un motivo de preocupación sólo para los EEUU. Es algo que concierne al mundo entero. Los EEUU no pueden combatirlo sólo. No es lógico, razonable ni productivo encomendar la tarea sólo a los EEUU." Éstos, a su vez, precisaban de Gaddafi, un auténtico terror para grupos como el Grupo Islámico Combatiente Libio. Gaddafi debió de pasar frío cuando vio que, en mayo de 2009, acudían miles de personas al funeral de Ibn Sheikh al-Libi en la ciudad de Ajdabia (al-Libi fue detenido en Pakistán en 2001, y murió bajo custodia estadounidense. Libia colaboró con EEUU en este y en otros casos de combatientes libios arrestados durante la guerra en Irak y Afganistán).

La Cuestión de Oriente

Ajdabia, ciudad natal de al-Libi, se encuentra en la parte oriental de Libia, la histórica vilaya (provincia) de Cirenaica (otra ciudad de la zona es Bengasi, punto candente de los disturbios de 2011). Libia Oriental está orgullosa de su extensa tradición de resistencia contra las autoridades extranjeras. Sus tribus lideraron la resistencia contra los otomanos y después contra la ocupación italiana. El héroe de la lucha contra los italianos fue Omar al-Mujtar, cuyo rostro adorna el billete de diez dinares libios y cuya lucha fue inmortalizada por el actor Anthony Quinn en la película de 1981, financiada por el gobierno de Gaddafi, "El León del Desierto". También fue en las provincias orientales donde surgió la orden del Islam sanusí, a la que pertenecía el rey Idris. La orden sanusí cuenta con la lealtad de un tercio de la población libia. Algunos de ellos aun tienen a Gaddafi como responsable de la ejecución de su rey.

El nuevo régimen de Gaddafi, presuntamente, trató de derrocar la supremacía tribal. Lo que hizo fue reforzar a su propia tribu, la Qadhadhfa, y a sus amigos personales. La confederación Sa'adi de Oriente quedó fuera de la nueva administración. La vuelta de los ingresos petroleros y el salario social prometido por el nuevo régimen supusieron solo una insignificante ayuda al empobrecido Oriente.
  
Revolución dentro de la Revolución

La negligencia con el Oriente no sólo continuó, sino que, a finales de la década de 1980, el régimen de Gaddafi se volvió así en el resto del país. El uso desacertado de los excedentes de petróleo llevó a un estancamiento económico. Gaddafi tuvo un respiro cuando los EEUU, en la época de Ronald Reagan, bombardeó su palacio, matando a su hija Hanna, de 15 meses. El pueblo libio se unió en torno a él y su régimen. El antiamericanismo, muy fácil de seguir con Reagan a la cabeza de Washington, suministró una buena cobertura para lo que Gaddafi llamó "Revolución dentro de la Revolución". Estas eran las palabras libias para describir la entrada del neoliberalismo, el llamado por Gaddafi "capitalismo popular". En 1987, la anémica política de sustitución de importanciones llegó a su fin y las recetas del FMI sirvieron para "reformar" la agricultura y la industria. En septiembre de 1988, el gobierno abolió las cotas de importación-exportación, permitiendo que el comercio al por menor prosperara en las ciudades.

Mapa físico de Libia

Las sanciones de la ONU en 1992 llevaron a las "reformas" al caos, y permitieron al viejo Gaddafi emerger del letargo en el que se encontraba. Aparecen grietas en una élite gobernante que gestionaba las "reformas" unas veces lenta y otras aceleradamente. La principal figura de la agenda neoliberal fue Shokri Ghanem, que pasaría del puesto de Primer Ministro en el gabinete de 2006 al más importante de cabeza de la Corporación Nacional del Petróleo. Ghanem promovió intensamente las inversiones extranjeras en el sector petrolífero, y se apresuró a implantar los Acuerdos de Producción y Explotación Compartidos con compañías que iban desde Occidental Petroleum Corporation hasta la China National Petroleum Corporation. El británico Tony Blair y el francés Sarkozy corrieron a besar el anillo de Ghanem y prometieron finanzas por concesiones petrolíferas. Esta es la razón por la que el gobierno británico liberó al presunto terrorista de Lockerbie y por la que Berlusconi se inclinó delante del hijo de Omar al-Mujatar en 2008 y entregó 5 millones de dólares en una disculpa por el colonialismo italiano de Libia. Con su brusquedad característica, Berlusconi dijo que el se disculpó sólo para que Italia recibiera "menos inmigrantes ilegales y más petróleo".

Junto a Ghanem está el hijo de Gaddafi, Saif, que realizó una tesis en la London School of Economics en septiembre de 2007 sobre "El papel de la sociedad civil en la democratización de la toma de decisiones mundial: del poder 'blando' a la toma de decisión colectiva" (el trabajo fue aconsejado encarecidamente por David Held, sociólogo británico de gran prestigio en el campo de la globalización. Saif, por su parte, abogó por la necesidad de darle a las ONG el derecho al voto en la toma de decisiones internacionales, impidiendo así el dominio de los EEUU y de sus aliados atlánticos. La "naturaleza" de las ONG, argumentó, es la de ser "críticos independientes y abogados de marginados y desfavorecidos". Permitir que las ONG templen las ambiciones del Norte es mucho más "realista", defendía Saif, que esperar una transformación en las relaciones internacionales. Este tipo de realismo condujo a su fe en las "reformas" y su reciente llamamiento hacia la más dura violencia armada contra los que protestan en Trípoli y Bengasi. La "sociedad civil", en el lenguaje del neoliberalismo, se limita a la labor de aquellas ONG que no quieren revisar las relaciones del poder. Los míseros de las calles no son parte de la "sociedad civil", son seres irracionales.

El Congreso Popular de Base se lamentó de las "reformas" en septiembre del 2000. No simpatizó con la privatización de las empresas públicas ni con la creación de enclaves de libre comercio. Su periódio, llamado Al-Zah al-Ajdar, protestó contra empresas extranjeras y el sector turístico. Una parte dentro del Congreso también se irritó por las concesiones políticas de Gaddafi para reducir las sanciones de la ONU y ganarse el favor de las capitales europeas (acabar con el programa nuclear libio era parte de estas concesiones). El Congreso trató de desacelerar las "reformas". Estas acciones irritaron también al FMI, cuyo informe de 2006 remataba así: "El progreso en el desarrollo de una economía de mercado fue lento y discontinuo".

Las viejas pugnas entre lealtades tribales comenzaron en la casa de Gaddafi. Su hijo Muatassim participó activamente en la creación de la Zona Franca de Explotación, cerca de Zuwara. Muatassim, a quien el embajador de Serbia definió como "un hombre sangriento" y "no muy brillante", lleva mucho tiempo enfadado con su hermano Saif, a quien muchos consideraban que fue preparado para suceder a Gaddafi. Saif, por su parte, trató de acelerar el ritmo de las reformas a través de su comité del Consejo Económico y de Desarrollo. Los hermanos llevaban mucho tiempo luchando entre ellos, pero los dos en el lado del neoliberalismo. La diferencia es que cada uno cree en sus "reformas".

Bandera del antiguo Reino de Libia, utilizada en las actuales protestas del país africano



Los levantamientos en el este, combinados con los esfuerzos neoliberales de Trípoli, agruparon a grandes sectores de la población contra el régimen de Gaddafi. Poco queda del brillo de 1969 en el viejo hombre. Es una caricatura de los años revolucionarios. Estamos muy lejos de aquel "instigador revolucionario" que tenía por lema: "Las masas deben tomar el mando de su destino y de su riqueza". Del lado por el que se inclinan los militares dependerá el desarrollo de los acontecimientos (que dos coroneles en sus aviones de combate Mirage se refugiaran en Malta, negándose a disparar a la multitud en Trípoli, es una primera indicación de una dirección, pero en otra dirección están esos otros pilotos que sí dispararon contra la multitud). La cuestión no está todavía resuelta. Las masas salieron a la calle. Viejas rivalidades y nuevos resentimientos caminan juntos. Algunos buscan objetivos tribales reaccionarios, otros buscan liberarse de las "reformas". Algunos se preguntan por qué un país de 6 millones de habitantes y rico en petróleo no se asemeja a los Emiratos Árabes Unidos, y otros simplemente quieren tener un mayor control de sus propias vidas. Pero la maoría lo que quieres es salir de los oscuros corredores del laberinto libio.

Wednesday, February 23, 2011

Fidel Castro: "La OTAN planea ocupar Libia"

El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo. Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución Cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra Patria: privarla de petróleo.

Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba entre 1959 y 2008

Sobre esta fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudí, Irak y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo. Éstos pasaron a ser los principales suministradores.

El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear.

Hasta inicios del siglo XX, el carbón había sido la fuente fundamental de energía que hizo posible el desarrollo industrial, antes de que se produjeran miles de millones automóviles y motores, consumidores de combustible líquido.

El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.

Cuando nuestre Revolución surgió, Argelia, Libia y Egipto no eran todavía productores de petróleo, y gran parte de las cuantiosas reservas de Arabia Saudí, Irak, Irán y los Emiratos Árabes Unidos estaban por descubrirse.

En diciembre de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido, que dieron fama a los generales Erwin Rommel y Bernard L. Montgomery.

El 95% de su territorio es totalmente desértico. La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad, que hoy alcanzan 1.800.000 barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural.

Tal riqueza le permitió alcanzar una perspectiva de vida que alcanza casi los 75 años, y el más alto ingreso per cápita de África. Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extienden por todo el país.

Libia, que tenía 1 millón de habitantes al alcanzar su independencia, cuenta hoy con algo más de 6 millones.

La Revolución Libia tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1969. Su principal dirigente fue Muammar el-Gaddafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.

Los habitantes de ese país tienen milenarias tradiciones guerreras. Se dice que los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la Antigua Roma con la fuerza que cruzó los Alpes.

Se podrá estar de acuerdo o no con Gaddafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia.

Lo que para mí es absolutamente evidente es que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.

Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Gaddafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron la tarde del domingo 20 de febrero, recibieron al día siguiente una digna respuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando expresó textualmente que hacía "votos porque el pueblo libio encuentre, en ejercicio de su soberanía, una solución pacífica a sus dificultades, que preserve la integridad del pueblo y la nación de Libia, sin la injerencia del imperialismo..."

Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas, en parte o en su totalidad.

Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.

A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. ¡Hay que denunciarlo!

Fdo: Fidel Castro Ruz

El golpista en palacio

Coronel Martínez Inglés/Insurgente

Pues sí, amigos, han pasado ya treinta años desde aquella sorprendente tarde/noche del 23 de febrero de 1981 en la que el “comandante cero” español, el inefable teniente coronel Tejero, al frente de tres centenares de guardias civiles, se introdujera manu militari en el hemiciclo del Congreso de los Diputados y secuestrara a los poderes legislativo y ejecutivo de este país en pleno. Han pasado, sí, nada menos que tres décadas pero el máximo responsable de tan estrafalario evento, la suprema autoridad que lo respaldó, autorizó, impulsó, propició, recomendó y se aprovechó finalmente de él traicionando y enviando a galeras por treinta años a sus principales ejecutores directos y colaboradores suyos (los generales Armada y Milans), o sea Juan Carlos I, sigue ahí, en el palacio que le regaló en su día el sátrapa D. Francisco Franco Bahamonde, mirando para otro lado, silbando una suave melodía borbónica, inasequible al desaliento, sin asumir ¡faltaría más! responsabilidad alguna. Mientras sus súbditos, sus amados súbditos (capitaneados, eso sí, por la pléyade de periodistas cortesanos que en estas últimas jornada cercanas al trigésimo aniversario de la chapucera efemérides han vuelto por los fueros de la verdad oficial) continúan haciéndose los tontos, los desinformados, los crédulos con la fe del carbonero a flor de piel pues aceptar otra teoría a estas alturas, la real, la que tarde o temprano recogerá la historia de este país, viviendo todavía el falso héroe de la hazaña bélica creada desde el poder y sabiéndose lo que ya se sabe sobre la participación seria y efectiva del monarca español en el órdago peliculero protagonizado por Tejero, podría poner en peligro la sacrosanta democracia española y el tambaleante sombrajo levantado por los acomodaticios políticos de la “modélica” transición española.
 
Pero como el tiempo no pasa en balde y menos para alguien que, al igual que el rico, exiliado y enfermo Ben Alí tunecino o el sátrapa Mubarak egipcio, lleva más de treinta años pegándose la gran vida, reinando, gobernando (sí, sí he puesto gobernando, con todas sus letras), mandando y enriqueciéndose a manos llenas en este país, nuestro “democrático” jefe del Estado por mandamiento franquista, el señor Borbón, aparece en este 30 aniversario de su famosa maniobra borbónica del 23-F (un borboneo histórico inspirado en el que protagonizara hace ya algunas décadas su abuelo Alfonso XIII con el general Primo de Rivera de primer actor) bastante más decaído que entonces, menos golferas, menos ligón, menos malversador de fondos públicos, menos filmador de películas porno a costa de los fondos reservados que pagamos todos los españoles, menos conspirador junto a los militares de su entorno, menos terrorista de Estado (ETA no está ya para atajos macabros tipo GAL), menos prepotente, menos dictador (en la sombra), menos cazador de osos borrachos (ahora caza especies autóctonas en Santa Cruz de Mudela, eso sí, sentado), menos rey de todos los españoles (que ya conocen la catadura moral de su monarca salvador), con bastante menos capacidad pulmonar a cuenta del módulo (benigno) que se dejó el año pasado en la “sanidad pública” de Barcelona… y, también, como no podía ser de otra manera, mucho más viejo que entonces, más fondón, más susceptible (como siga así acabará llorando en el pedestre monólogo de las próximas Navidades), más artrósico, más inestable, más torpe al andar, más ridículo vestido con el uniforme de capitán general (cada día que pasa se parece más al clásico espadón caribeño), más deprimido, más aburrido, más acabado...

Juan Carlos I, siguiendo la tradición familiar de orquestar golpes de estado

Pero la verdad es que, a pesar del subidón revolucionario que estos días campa por sus respetos en calles y plazas de la antaño África turística y que, según algunos cotillas de palacio, parece ser le está afectando particularmente ya que es muy consciente del déficit de legitimidad democrática que arrastra, ahí sigue nuestro amado monarca aguantando el tipo en su retiro palaciego de La Zarzuela, “mientras el cuerpo aguante” (como le espetó en su día a uno de sus periodistas de cámara) con el fin de dejarle en condiciones “el negocio” a su heredero, el ya cuarentón príncipe don Felipe, que hace ya veinticinco años (nos lo han recordado estos días pasados hasta la nausea todos los medios de comunicación) juró la “modélica” Constitución española de 1978, pensada, planificada, redactada y presentada al pueblo español de la época por redomados franquistas (militares y civiles) y que, entre otras lindezas sacadas del popular cuento de la lechera (como esa de que todo españolito de a pie viene a este mundo con una vivienda digna bajo el brazo), recoge la absurda reimplantación en España, totalmente blindada para el futuro, eso sí, de la demencial y perversa saga de los ineptos reyes borbónicos que durante siglos llevaron a este país a la miseria, el atraso, la esclavitud, la guerra, los pronunciamientos militares y las desigualdades sociales.

Y seguro, amigos, que ahí piensa seguir unos cuantos años más, en su dorado nirvana de La Zarzuela, el en estos momentos ya amortizado Juanito (así lo llamaba el carnicero gallego de El Pardo) de nuestra historia reciente, a no ser, claro está, que la joven marabunta hispánica de Internet (que la hay y muy numerosa) salga pronto de su letargo, abandone el botellón del “finde” y el sexo a destajo en el coche de papá y, al igual que ha hecho recientemente la tunecina, la egipcia y en estos momentos sigue haciendo la libia, la yemení, la argelina o la marroquí, lo mande directamente al famoso balneario de Sharm el Sheikh, o a las Maldivas, o a Kuwait, o a Arabia Saudí, de donde parece ser procede una parte sustantiva de la fortunita que dicen que tiene. Después de obligarle, eso sí, a que abra ante los medios de comunicación y el Banco de España la cueva de Alí Babá (más bien de Ben Alí) que seguramente tiene operativa en el sótano de La Zarzuela. Más que nada para poder salvar otra vez a los españoles, no de Tejero sino de los egoístas e involucionistas mercados internacionales.

Pero yo, amigo lector, me había puesto esta vez ante la pantalla de mi ordenador, con lo pesado que es y lo mal que sienta a la vista, no para asustar al personal español (un conglomerado cívico que en estos momentos parece anestesiado, dormido, aturdido, perdido en sus problemas domésticos y que sólo se moviliza un poquito con el fútbol, la congelación de pensiones, el botellón y la ley del tabaco) con las nuevas revoluciones populares engendradas en el mundo árabe y que, según mi particular criterio geopolítico, no han hecho más que empezar ya que una vez que sus protagonistas zanjen las cuentas pendientes con sus dictadores arremeterán sin ninguna duda contra el occidente infiel, colonizador y ladrón, sino para escribir por enésima vez del pseudogolpe militar del 23-F, la famosa intentona involucionista que cumple estos días su trigésimo aniversario. Aunque la verdad es que estoy hasta el gorro (y eso que llevo más de veinte años sin usarlo públicamente, solo en la intimidad como Aznar) de hablar y, sobre todo, escribir del 23-F. Llevo haciéndolo ya más de diecisiete años desde que en el año 1994 publiqué mi primer libro sobre el tema (La transición vigilada) después de otros once investigándolo a conciencia entre militares de alto nivel que intervinieron en su preparación y ejecución. Y echando mano de una muy amplia documentación extraída de archivos oficiales y oficiosos castrenses.

Me he cansado de publicitar la verdad por activa y por pasiva, he publicado a lo largo de dos décadas nada menos que cuatro libros en los que he contado con pelos y señales todas mis investigaciones sobre el esperpéntico evento, y hasta he puesto negro sobre blanco en el último de ellos, con todo el detalle operativo de un Estado Mayor, el golpe militar franquista preparado para el 2 de mayo de 1981y que fue la causa real de que el rey autorizara a sus generales de confianza (Armada y Milans) a montar la arriesgada e ilegal maniobra preventiva (no golpe, aquello nunca fue un golpe involucionista) que la abortara: el 23-F.

También, desde hace seis años, desde septiembre de 2005 en el que envié el primer informe de mis investigaciones sobre el 23-F al señor presidente del Congreso de los Diputados, señor Marín, he venido poniendo a disposición de las Cortes españolas, del presidente del Gobierno de la nación y de las más altas autoridades del Estado todos mis estudios sobre la materia, solicitando en tres ocasiones la creación de una Comisión de Investigación que pudiera de una vez reconocer la verdad y depurar las responsabilidades políticas en las que hubieran podido haber incurrido algunos altos dirigentes de este país que intervinieron en tan chapucero acontecimiento de nuestra historia reciente, comenzando naturalmente por el primero de todos ellos, el rey Juan Carlos I.

Pero hasta ahora amigos, nada de nada, seguimos en la España profunda de siempre aunque salpimentada ahora un poquito con esencia de AVE. El pueblo español en general, sus instituciones, los políticos, los periodistas… por miedo seguramente y también ¡como no! por intereses políticos de los dos grandes partidos que se turnan en el poder y que temen perder su particular estatus “democrático” y sus canonjías, siguen en la inopia, haciéndose los tontos y los ignorantes. Continúan año tras año con la matraca de que sobre el 23-F existen todavía muchas lagunas y muchos hechos que no se conocen. Y de ahí no hay dios que los apee... ¡Pues no, amigos, conciudadanos, asustados compatriotas! Sobre el 23-F, después de treinta años y a pesar de que este tiempo no sea excesivo históricamente hablando, se sabe ya todo, absolutamente todo: todo lo que pasó, como pasó, por qué pasó y quien impartió las órdenes para que pasara.

¡Otra cosa es que por miedo a las consecuencias de saber todo eso, el poder, los medios de comunicación y el pueblo en general, no quieran ni oír hablar de ello, de la verdad, y sigan refugiándose en la duda metódica y en la ignorancia!

Yo por mi parte, amigos, con este pequeño trabajo en el aniversario del 23-F, y que no había pensado escribir pues ya está bien de hablar años y años a sordos que no quieren oír, doy por cerradas tanto mis investigaciones sobre el tema como mis proclamas habladas y escritas sobre el mismo. El actual presidente del Congreso de los Diputados, señor Bono, hace ya más de un año que tuvo a bien acusarme recibo de mi última denuncia, diciéndome que pasaba mi Informe a la Comisión de Peticiones de la Cámara para su estudio y tramitación. Se lo toman con calma no cabe duda estos sesudos representantes del pueblo soberano, pero de todas formas soy consciente de que mientras viva el golpista regio de La Zarzuela ninguno de ellos (ni de la hornada política de ahora ni de ninguna futura) dirá ni pío sobre el asunto ¡Así es este país, qué le vamos a hacer! Un país que a mí como historiador militar siempre me ha fascinado: por sus derrotas, sus desastres, sus carencias, sus miedos, su insolidaridad, su ferocidad a veces, su cobardía, sus heroísmos puntuales, su improvisación… pero, sobre todo, por el hecho de que, con semejante bagaje político, humano y social a cuestas durante siglos, siga existiendo a día de hoy, siga figurando a nivel global como nación independiente. ¿No será porque nadie en este mundo, incluyendo a Napoleón que acabó conociéndonos muy bien, al pragmático Amadeo I de Saboya y más recientemente a la “fracasada” Merkel, quiere tenernos bajo su férula?

Fdo: Amadeo Martínez Inglés, militar, escritor e historiador.

Reflexiones sobre Libia

Libia no es nuestro modelo, y hasta quizá no es un ejemplo a seguir, pero creo que cualquier intento subversivo y de contrarrevolución naranja "a la ucraniana" en ese gran país debe contar con la férrea oposición de las masas progresistas de Andalucía y del mundo. Sé que en esta opinión, como en casi todo, me encuentro en minoría.

Diseño realizado por los camaradas de Universo Andalucista

La Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista hace tiempo que dejó de ser eso de socialista, pero es lo más parecido a la democracia directa (ojo, no representativa y partidista, es decir, burguesa y pro-occidental) que ha conocido cualquier país de su entorno geográfico o cultural, y además sigue siendo una baza importante en el mapa geoestratégico de la lucha contra el imperialismo USA-UE, tanto desde el panarabismo como desde el nacionalismo internacionalista.

De momento, las únicas informaciones que nos llegan a nuestras cajas tontas son de la ONU (¿Alguien sigue dándole una mínima credibilidad a esta ratonera imperialista?) y de Human Rights Watch (calificada de ultraderechista por algunos entendidos en derechos humanos), porque a mí eso del "avión huido" me recuerda demasiado a los montajes de aviones disidentes que Kennedy hacía con Cuba; y eso de los centenares de víctimas sin ni una sola imagen, me recuerda demasiado a cuando la CNN aseguraba que los iraquíes mataban a los niños de las incubadoras, cuando la invasión a Kuwait, sin aportar ni una sola imagen, y luego tuvieron que admitir que se lo habían inventado; o cuando aseguraban que los serbios arrojaban a los prisioneros a los leones de los zoológicos para justificar el bombardeo de la OTAN, igualmente comprobado como falso con el paso del tiempo.

Reitero que Libia no es nuestro modelo, pero tambien que Libia no es Túnez, Egipto, Yemen o Marruecos, sino que es una pieza muy diferente en el escenario internacional. Sólo digo que no nos pongamos a rasgarnos las vestiduras pidiendo una intervención "humanitaria" internacional, porque lo más seguro es que acabemos encontrándonos con otro Irak, otro Afganistán o incluso otra Palestina.

FUENTE: Universo Andalucista

Tuesday, February 22, 2011

Ladran, luego cabalgamos

Para este próximo fin de semana, la organización juvenil Jaleo!!!, independentista andaluza y revolucionaria, ha convocado por varias ciudades de Andalucía (Granada, Cádiz y Sevilla, concretamente) diversas charlas, cuyos ponentes son jóvenes independentistas vascos, algo que al españolismo le repatea y le ofende: la solidaridad internacionalista. Por ese motivo, unos tipos que se hacen llamar Coordinadora Sevillana Contra el Terrorismo (CSCT) no han cejado en su empeño de tachar a los jaleosos de "proetarras" y de "grupúsculo marginal independentista". No deja de ser cómico que un "colectivo" que existe únicamente en Internet acuse a una organización juvenil, que desde 1996 lleva teniendo presencia en la calle de manera ininterrumpida por toda Andalucía, acuse a Jaleo!!! de ser un grupúsculo marginal.

Logo de esta CSCT, copiado de las Coordinadoras Antifascistas,
a las que acusan de "violentas" y "ultraizquierdistas"

Y es que parece que estos tipos de la CSCT (en cuya web manifiestan la clara conexión entre la extrema derecha española y la organización Voces Contra el Terrorismo, por si no quedaba ya clara) han cogido manía persecutoria a la izquierda soberanista andaluza, acusando incluso a la mismísima Pilar González (secretaria nacional del Partido Andalucista) de "proetarra", así como adjudicando cargos dentro de la izquierda independentista así, sin ton ni son. Es gracioso ver que también sitúen la sede del SAT en el Ateneo Andaluz Tierra y Libertad, lugar donde se va a celebrar la charla con los jóvenes vascos en Sevilla, cuando es alcanzable a todo el mundo que la sede nacional de dicho sindicato se encuentra en otro lugar. Ese rigor periodístico de los "voluntarios cívicos contra el terrorismo" me mata, de verdad.

En fin, parece que algún miembro de Jaleo!!! le quitó la novia a uno de ellos, hablando coloquialmente y para evitar tensiones, si no no se explica esta obsesión enfermiza que tienen contra dicha organización. Ante estas acusaciones, tan manidas y desgastadas por los mismos de siempre, solo decir que la charla se celebrará, cueste lo que cueste, estoy seguro. Y también estoy seguro de que las provocaciones sólo nos animan a los andaluces de conciencia a seguir luchando por una Andalucía libre, socialista e internacionalista.

Ladran, luego cabalgamos
¡Viva Andalucía libre y socialista!
Gora Euskal Herria askatuta eta sozialista!


Nacho F.

Monday, February 21, 2011

Los carniceros de Málaga (febrero de 1937)

Vaya por delante que el titular elegido para este artículo no alude a esos honrados profesionales, sino para denunciar una vez más la miseria moral de quienes, como el monarca actual, se niegan a condenar las masacres que la rebelión fascista de 1936, comandada por un genocida, causó la muerte por ejecución, tortura, hambre o garrote vil de cientos de miles de ciudadanos, fieles a la legalidad vigente en aquellos años, cuando la República y la libertad se palpaban en todas las comunidades.

Carlos Arias Navarro, presidente del gobierno español entre 1974 y 1976

En estos días de febrero se cumple un aniversario más del asesinato a sangre fría de miles de hombres, mujeres y niños, cuando huían de Málaga hacia Almería, escapando de la represión habitual ejercida por los amotinados de una buena parte del Ejército español, en la que destacaban los generales y jefes procedentes de la noblema (nunca peor dicho) nacional, la alta sociedad (suciedad, sería más cabal) y demás hordas fieles a ese espíritu tan cristiano, que consistía en desollar o descuartizar comunistas, raptar niños para entregárselos a las familias ricas sin hijos e ir a misa todos los domingos.

El documental titulado Málaga, 1937: La Carretera de la Muerte*, con guion y dirección de Juan Madrid*, que el propio autor realizó y presentó en 2006 ante la televisión cubana, cuenta la dramática historia (tanto como decenas de casos similares habidos en aquellos tres años de venganza y delirio sangriento) de la toma de Málaga, así como de la retirada de una gran parte de la población civil por la carretera de la costa, hacia Almería.

Animo a las jóvenes generaciones para que vean las estremecedoras imágenes del bombardeo que sufrieron aquellas personas por parte de las tropas franquistas, alemanas e italianas, así como la terrible situación en el interior de la ciudad y el éxodo hacia Almería de una muchedumbre enloquecida de pavor. Es cierto que no existe una cifra exacta del número de desplazados, pero los testimonios recogidos por algunos supervivientes indican que podría alcanzar la de 100.000. Esa columna, de varios kilómetros, fue bombardeada salvajemente desde el aire por la aviación de Hitler y Mussolini, y desde el mar por la armada de Franco.

Uno de los personajes clave en el salvamento de cientos de vidas fue el médico canadiense Norman Bethune*, adscrito a las Brigadas Internacionales, quien en un alarde de ingenio profesional improvisó un quirófano móvil, con plasma refrigerado, montado en una ambulancia, que sirvió para hacer transfusiones en las cercanías del frente. Con ese vehículo llegó a Almería y desde allí, cuando supo de la caída de Málaga, puso rumbo a la ciudad, para ayudar a esos miles de refugiados que abarrotaban la carretera. Desde aquel momento no dejó de hacer continuos viajes para, sin descanso ni reposo, transportar, intervenir y curar de sus terribles heridas a decenas de personas con el cuerpo destrozado.

Los horrores de estos hechos (la muerte, el hambre, el cansancio, el miedo, la angustia y la desesperación de los malagueños) quedaron reflejados en el inquietante relato El crimen de la carreteta Málaga-Almería*, que escribió el propio Bethune, ilustrado con 26 fotografías de su colaborador Hazen Sise. (Me he tomado la libertad de recoger unos pasajes del relato, justo al final del artículo, con el objeto de que los más jóvenes tengan acceso a este singular testimonio, hurtado a una inmensa mayoría de ciudadanos que aún confían en este régimen, cuya monarquía jamás ha condenado aquella barbarie.)

Hago mío el mensaje que me llega procede del Foro por la Memoria Histórica de Málaga, que como todos los años quiere homenajear a los ciudadanos que intentaron escapar de la muerte segura. Una huida improvisada que fue trampa mortal para miles de inocentes, que caían al asfalto ametrallados por los rebeldes españoles y los soldados de la Wehrmacht y los CTV italianos, mientras los cruceros Canarias, Baleares y Almirante Cervera bombardeaban a la inmensa caravana que discurría por aquel camino, al filo de la costa, con acantilados que impedían la huida hacia el mar y las playas.

Casi 15.000 personas murieron asesinadas, en tanto una cifra parecida desistió y regresó a sus lugares de origen, entregándose a las fuerzas opresoras, pensando que al no haber cometido delito alguno, nada tenían que temer. La realidad fue muy distinta, ya que la mayoría fueron procesados en juicios sumarísimos y condenados a penas que iban de la ejecución inmediata a las de prisión, con más de 20 años de cárcel. Entre 1937 y 1957, los fusilamientos que hubo en Málaga fueron incontables.

Estos días se cumplen 74 años de aquellos infames hechos, pero el sarcasmo histórico es que aún no se sabe sino una pequeña parte de la verdad. La sociedad, en su conjunto, debe conocer lo ocurrido, como prueba de este bestial genocidio contra la población civil, cometido en nombre de un régimen, de un criminal, al que el Rey de España se niega a condenar.

Hubo cientos de carniceros aquellos años. El conocido como Carnicerito de Málaga no fue sólo aquel canalla llamado Carlos Arias Navarro (que sigue siendo Grande de España y al que se le dedicó un parque que lleva su nombre en Madrid), sino todos y cada uno de los mandos, civiles y militares, responsables de la masacre que recoge el documental de Juan Madrid.

Qué sarcasmo constatar que este régimen, que se dice democrático, exija que para que un partido político sea legalizado, deba condenar previamente la violencia de ETA. La otra cara de la moneda es comprobar que se mantengan intactos miles de símbolos franquistas, haciendo así apología de aquel terrorismo infame, callando ante hechos como los que hoy se recuerdan en Málaga y Almería. O condenamos todas las violencias, o rompemos la baraja.

Carlos Tena para Kaos en la Red.

(Para leer las notas de Carlos Tena, pulsa en el enlace para acceder al artículo en Kaos.)