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Monday, March 14, 2011

Houari Boumédiène dijo...

Boumédiène fue el líder de Argelia entre 1965 y 1978, cuando falleció a causa de una enfermedad sanguínea. Durante su mandato, el pueblo argelino se alineó con los estados socialistas de África, así como con Cuba, la URSS o la RPD de Corea. A continuación reproducimos varias de sus citas más célebres, extraídas de Wikipedia.

Houari Boumédiène, presidente de Argelia entre 1965 y 1978

En el curso de una entrevista que tuvo con un diplomático occidental en Argel, le expresó: "Cuando en un país subdesarrollado alguien se mueve, se le liquida. Se divierte a la opinión pública exhibiendo algunos escándalos de la CIA. Pero en realidad, la Casa Blanca, el Pentágono, la CIA... es lo mismo. Desde que uno se mueve, la CIA se ocupa de uno". 


En ocasión de la segunda gran gira de Henry Kissinger por Oriente Medio en diciembre de 1973, éste realizó una parada en Argel con la intención de saber si Argelia se ubicaba en el "clan de los irreductibles" de Bagdad y Trípoli. Boumédiène le respondió personalmente con estas palabras: "No puedo responderos más que lo que ya he dicho a los líderes de la resistencia palestina. Argelia no practica la sobrepuja. No puede más que apoyar las decisiones de los palestinos. Exigir más que ellos, es demagogia; menos, es traición".

En una recepción organizada con ocasión de la visita del presidente francés Valéry Giscard d'Estaing, este declaró: "La Francia histórica saluda a la Argelia independiente". Boumédiène no tardó en tomar la palabra, y expresándose en francés dijo: "Hemos pasado página; Argelia es para empezar hija de su historia, que haya superado la prueba colonial e incluso desafiado al eclipse testimonia, si ello era necesario, esta voluntad inextinguible de vivir sin la cual los pueblos están amenazados, a veces, a la desaparición. El camino que nos ha constreñido a pudrirnos en la existencia vegetativa de las asfixias mortales nos impuso replegarnos sobre nosotros mismos en la espera y la preparación de un despertar y un arranque que no podrían hacerse, ¡por desgracia!, más que en el sufrimiento y la sangre. La misma Francia ha conocido estas desgracias y estas resurrecciones". El presidente francés quedó muy desconcertado por estas palabras, evocadoras de un pasado incómodo, y la visita estuvo a punto de desencadenar un incidente diplomático. Más tarde, Boumédiène declinó una invitación a realizar una visita oficial a Francia.

Celebrándose una reunión de la Organización de la Conferencia Islámica en Lahore (Pakistán) en febrero de 1974, y estando presentes todos los jefes de Estado musulmanes, Boumédiène declaró: "Los hombres no quieren ir al paraíso con el estómago vacío, un pueblo que tiene hambre no necesita escuchar versículos. Lo digo con toda la consideración por el Corán, que aprendí a la edad de diez años. Los pueblos que tienen hambre necesitan pan, los pueblos ignorantes de saber, los pueblos enfermos".

Tras la sesión de la ONU sobre las materias primas, Boumédiène recibió en Argel a Willy Brandt, canciller de la República Federal Alemana, que venía para discutir las nuevas reivindicaciones que Boumédiène había presentado en la ONU en nombre del tercer mundo. En el curso de la entrevista, el canciller alemán se interrogó diciendo: "¿El nuevo orden? Un descalabro tal es imposible" y Boumédiène le respondió: "Sí, es verdad, este sistema es difícil de cambiar. Pero lo esencial es reconocer para empezar que es injusto. Queremos revisar con vosotros este sistema construido en nuestra ausencia. Las vías, los medios, los métodos, están para discutirse y negociarse".

Recibiendo en 1975 al presidente tunecino Habib Bourguiba, Boumédiène le hizo visitar el complejo siderúrgico de El Hadjer (el más grande de África), situado a las puertas de la ciudad de Annaba, visiblemente marcado por la infraestructura y las instalaciones. El presidente de Túnez dijo a su anfitrión: "¡Al menos el colonialismo tenía algo bueno! Os ha dejado muchas cosas...". Boumédiène respondió irónicamente: "Discúlpeme, señor Presidente, pero todo lo que véis aquí: las máquinas, los obreros, los cuadros superiores, el director, e incluso el ministro de Industria, son una creación del régimen del 19 de junio de 1965".

Sunday, March 13, 2011

Siria se niega a dar cobertura a ninguna intervención militar en Libia

En la sede de la Liga Árabe, en El Cairo, se celebró una reunión de los cancilleres árabes con la participación de la delegación siria encabezada por el embajador Yusef Ahmad, delegado permanente de Siria ante la Liga Árabe, para debatir las repercusiones de los acontecimientos en curso en Libia y la postura árabe a tomar.

Reunión del Consejo de la Liga Árabe (El Cairo, Egipto)

El embajador Ahmad, en una alocución ante la reunión, afirmó la postura siria consistente en la necesidad de que cualquier resolución que tome el Consejo de la Liga Árabe deberá expresar claramente el rechazo árabe rotundo a cualquier intervención militar externa en Libia bajo la coartada de proteger al pueblo libio, porque tal intervención constituiría una violación de la soberanía de Libia y de su independencia e integridad territorial, así como va en contra de la Carta de la Liga de Estados Árabes y de los principios del derecho internacional.

Nuestro embajador añadió que antes de tomar ninguna decisión de imponer un embargo aéreo a Libia, el Consejo está en la obligación de dar claras respuestas que recalquen el respeto a la soberanía, independencia e integridad territorial de Libia, y la necesidad de preservar la vida de civiles y detener la violencia que sufren los hijos del pueblo libio, y que se recurra a la prudencia y al diálogo para satisfacer las aspiraciones de este pueblo.

El embajador Ahmad señaló que lo que está ocurriendo en Libia es un asunto nacional libio y árabe, lo cual nos exige trazar una ruta clara para un protagonismo árabe en ayuda al pueblo libio y para prestarle ayuda por el logro de sus opciones y detener el derramamiento de sangre y poner coto al sufrimiento de los hermanos allí, de forma que se corte el camino a cualquier intervención militar externa y se proteja al país árabe del peligro de escisión que comienza a divisarse en el horizonte, al igual que el peligro de deslizarse hacia una guerra civil.

Tras someterse la resolución del Consejo de la Liga a votación, el embajador Ahmad anunció que Siria no es parte de esa resolución porque rechaza toda forma de intervencionismo externo en el asunto libio, puesto que tal intervencionismo minará la unidad territorial, la soberanía y la independencia de Libia.

Acto seguido, el canciller de Argelia y el jefe de la delegación de Mauritania pidieron registrar las posturas de sus respectivos países en desacuerdo con el contenido de la resolución emitida por el Consejo de la Liga debido a que la misma no tomó en cuenta las observaciones e inquietudes manifestadas por las delegaciones argelina y mauritana en la primera sesión.

Riad Sharaf-aldin para Sana, agencia de noticias de Siria.

Sunday, February 27, 2011

Líderes occidentales asisten a acto oficial en Kuwait en medio de protestas

Presidentes de distintos países han asistido este sábado en Kuwait a la conmemoración del 50º aniversario de la independencia del país, invitados por el jeque Sabah Al-Ahmed Al-Jaber Al-Sabah.

El rey de España, Juan Carlos I, junto al emir de Kuwait y varios líderes militares kuwaitíes.

Este acto se realiza en un tenso momento para el mundo árabe, marcado por las revueltas populares en Túnez, Egipto, Argelia, Yemen, Jordania y Bahréin, que demandan reformas democráticas a los gobiernos de turno de los respectivos países.

En este sentido, Kuwait no escapa a esta ola de protestas que sacude la región. Hace una semana, la Policía reprimió una manifestación que tuvo lugar en la ciudad de Jahra y que terminó con la detención de decenas de personas que reclamaban derechos de ciudadanía y mayor democracia en el país.

Organizaciones pro-derechos humanos han denunciado reiteradamente detenciones arbitrarias, torturas y homicidios extra-judiciales por parte de las fuerzas gubernamentales de Kuwait y civiles armados que actuaban frecuentemente con el conocimiento de las autoridades.

Pese a esta realidad, representantes occidentales como el primer ministro británico David Cameron, el presidente alemán Christian Wulff o el monarca español, Juan Carlos de Borbón, decidieron viajar al emirato árabe para apoyar a la monarquía kuwaití.

Al acto, también acudieron los presidentes de Turquía, Abdullah Gül, el de Pakistán, Asif Ali Zardari y el de Irak, Yalal Talabani.

Tropas norteamericanas con base militar permanente en la pequeña monarquía de Bahréin viajaron hasta el país para participar en el desfile militar conmemorativo.

La base de Bahréin cuenta con la presencia de 4.200 militares estadounidenses y el país es crucial para la estrategia de Washington en la región: supervisar las rutas de suministro petrolífero.

El máximo responsable del Ejército de los EEUU, el almirante Mike Mullen, también se encontraba presente en el acto.

Mullen está de gira en el Golfo Pérsico, en un intento de tranquilizar a sus países aliados, inquietos por la ola de revueltas que sacuden la región.

Movimientos por la democracia y en favor de los derechos humanos lamentan el doble discurso de Occidente, que por un lado exige aperturas democráticas y se posiciona favorable a las revueltas, pero por otro no retira su respaldo a gobiernos dictatoriales aliados.

FUENTE: KaosEnLaRed.net y LibreRed.net

Thursday, February 24, 2011

El Laberinto Libio

Vijay Prashad
Counterpunch
22/02/11
Traducido del gallego al castellano por Andalucía Proletaria a partir de Estoutras.

En 1969, el coronel Muammar el-Gaddafi (27 años) sorprendió al anciano rey Idris, por aquel entonces en Turquía recibiendo tratamiento médico. Inspirado por los Oficiales Libres de Egipto, Gaddafi y sus compañeros coroneles condujeron al socialismo al débil estado libio y a la aún más débil sociedad libia. La principal riqueza de Libia era su petróleo, y en los días en los que fue depuesto Idris el país exportaba tres millones de barriles de petróleo diarios. Idris celebraba los beneficios mientras el pueblo padecía lo indecible. He ahí la razón de la escasa oposición al golpe de Gaddafi.

Muammar el-Gaddafi, líder de Libia desde 1969

El régimen de Gaddafi impulsó una serie de cambios radicales para transformar la sociedad libia. Libia tuvo la desgracia de ser un puesto de interés tanto del Imperio Otomano como de las aventuras coloniales italianas. Algo fatal para el más básico desarrollo social. Durante la primera década del régimen de Gaddafi, el Estado se hizo cargo de los campos petrolíferos y aumentaron sus alquileres. Acto seguido, ese dinero fue destinado al bienestar social, principalmente para viviendas y sanidad. En el transcurso de la segunda década (1978-1988), el régimen restringe el sector privado y anima a los trabajadores a tomar el control de casi 200 empresas. La redistribución de la tierra en la llanura occidental de Trípoli fue la medida afín en lo rural. El Estado intervino para controlar todas las operaciones macroeconómicas, al tiempo que el Banco Central de Libia redistribuía la riqueza, limitando las operaciones bancarias.

Nacionalista al estilo de Nasser, a Gaddafi, por aquel entonces, no le interesaba la laicidad. En su Libro Verde desestimó el capitalismo y el comunismo a favor de una "Tercera Teoría Universal" para retomar en el mundo árabe los fundamentos del Islam en política y en economía. La expulsión de los residentes italianos de Libia obedecía tanto al mandato islámico como al nacionalismo, lo que en el caso de la solidaridad con las revoluciones islámicas desde Chad hasta Filipinas (como herramienta para su propia ambición creó en 1972 la Legión Islámica "al-Failaka al-Islamiya"). La militancia islámica de Gaddafi acabó cuando fue víctima de un intento de asesinato en 1993 y con el crecimiento del islamismo militante en la vecina Argelia. El islamismo político de Gaddafi se transformó rapidamente en una paranoia sobre Al-Qaeda en el Magreb.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Gaddafi ofreció rapidamente su apoyo a los EEUU. En octubre de 2002, el ministro de Exteriores libio Mohammed Abderraham Chalgam, admitió que su gobierno mantenía estrechas consultas con los EEUU en materia antiterrorista, y pocos meses después, el aparente heredero de Gaddafi, su hijo Saif al-Islam al-Gaddafi, elogió el apoyo de Libia a la guerra de Bush contra el terrorismo. Si visitásemos la página web de Gaddafi en aquella época, leeríamos una notable declaración del viejo coronel: "El fenómeno del terrorismo no es un motivo de preocupación sólo para los EEUU. Es algo que concierne al mundo entero. Los EEUU no pueden combatirlo sólo. No es lógico, razonable ni productivo encomendar la tarea sólo a los EEUU." Éstos, a su vez, precisaban de Gaddafi, un auténtico terror para grupos como el Grupo Islámico Combatiente Libio. Gaddafi debió de pasar frío cuando vio que, en mayo de 2009, acudían miles de personas al funeral de Ibn Sheikh al-Libi en la ciudad de Ajdabia (al-Libi fue detenido en Pakistán en 2001, y murió bajo custodia estadounidense. Libia colaboró con EEUU en este y en otros casos de combatientes libios arrestados durante la guerra en Irak y Afganistán).

La Cuestión de Oriente

Ajdabia, ciudad natal de al-Libi, se encuentra en la parte oriental de Libia, la histórica vilaya (provincia) de Cirenaica (otra ciudad de la zona es Bengasi, punto candente de los disturbios de 2011). Libia Oriental está orgullosa de su extensa tradición de resistencia contra las autoridades extranjeras. Sus tribus lideraron la resistencia contra los otomanos y después contra la ocupación italiana. El héroe de la lucha contra los italianos fue Omar al-Mujtar, cuyo rostro adorna el billete de diez dinares libios y cuya lucha fue inmortalizada por el actor Anthony Quinn en la película de 1981, financiada por el gobierno de Gaddafi, "El León del Desierto". También fue en las provincias orientales donde surgió la orden del Islam sanusí, a la que pertenecía el rey Idris. La orden sanusí cuenta con la lealtad de un tercio de la población libia. Algunos de ellos aun tienen a Gaddafi como responsable de la ejecución de su rey.

El nuevo régimen de Gaddafi, presuntamente, trató de derrocar la supremacía tribal. Lo que hizo fue reforzar a su propia tribu, la Qadhadhfa, y a sus amigos personales. La confederación Sa'adi de Oriente quedó fuera de la nueva administración. La vuelta de los ingresos petroleros y el salario social prometido por el nuevo régimen supusieron solo una insignificante ayuda al empobrecido Oriente.
  
Revolución dentro de la Revolución

La negligencia con el Oriente no sólo continuó, sino que, a finales de la década de 1980, el régimen de Gaddafi se volvió así en el resto del país. El uso desacertado de los excedentes de petróleo llevó a un estancamiento económico. Gaddafi tuvo un respiro cuando los EEUU, en la época de Ronald Reagan, bombardeó su palacio, matando a su hija Hanna, de 15 meses. El pueblo libio se unió en torno a él y su régimen. El antiamericanismo, muy fácil de seguir con Reagan a la cabeza de Washington, suministró una buena cobertura para lo que Gaddafi llamó "Revolución dentro de la Revolución". Estas eran las palabras libias para describir la entrada del neoliberalismo, el llamado por Gaddafi "capitalismo popular". En 1987, la anémica política de sustitución de importanciones llegó a su fin y las recetas del FMI sirvieron para "reformar" la agricultura y la industria. En septiembre de 1988, el gobierno abolió las cotas de importación-exportación, permitiendo que el comercio al por menor prosperara en las ciudades.

Mapa físico de Libia

Las sanciones de la ONU en 1992 llevaron a las "reformas" al caos, y permitieron al viejo Gaddafi emerger del letargo en el que se encontraba. Aparecen grietas en una élite gobernante que gestionaba las "reformas" unas veces lenta y otras aceleradamente. La principal figura de la agenda neoliberal fue Shokri Ghanem, que pasaría del puesto de Primer Ministro en el gabinete de 2006 al más importante de cabeza de la Corporación Nacional del Petróleo. Ghanem promovió intensamente las inversiones extranjeras en el sector petrolífero, y se apresuró a implantar los Acuerdos de Producción y Explotación Compartidos con compañías que iban desde Occidental Petroleum Corporation hasta la China National Petroleum Corporation. El británico Tony Blair y el francés Sarkozy corrieron a besar el anillo de Ghanem y prometieron finanzas por concesiones petrolíferas. Esta es la razón por la que el gobierno británico liberó al presunto terrorista de Lockerbie y por la que Berlusconi se inclinó delante del hijo de Omar al-Mujatar en 2008 y entregó 5 millones de dólares en una disculpa por el colonialismo italiano de Libia. Con su brusquedad característica, Berlusconi dijo que el se disculpó sólo para que Italia recibiera "menos inmigrantes ilegales y más petróleo".

Junto a Ghanem está el hijo de Gaddafi, Saif, que realizó una tesis en la London School of Economics en septiembre de 2007 sobre "El papel de la sociedad civil en la democratización de la toma de decisiones mundial: del poder 'blando' a la toma de decisión colectiva" (el trabajo fue aconsejado encarecidamente por David Held, sociólogo británico de gran prestigio en el campo de la globalización. Saif, por su parte, abogó por la necesidad de darle a las ONG el derecho al voto en la toma de decisiones internacionales, impidiendo así el dominio de los EEUU y de sus aliados atlánticos. La "naturaleza" de las ONG, argumentó, es la de ser "críticos independientes y abogados de marginados y desfavorecidos". Permitir que las ONG templen las ambiciones del Norte es mucho más "realista", defendía Saif, que esperar una transformación en las relaciones internacionales. Este tipo de realismo condujo a su fe en las "reformas" y su reciente llamamiento hacia la más dura violencia armada contra los que protestan en Trípoli y Bengasi. La "sociedad civil", en el lenguaje del neoliberalismo, se limita a la labor de aquellas ONG que no quieren revisar las relaciones del poder. Los míseros de las calles no son parte de la "sociedad civil", son seres irracionales.

El Congreso Popular de Base se lamentó de las "reformas" en septiembre del 2000. No simpatizó con la privatización de las empresas públicas ni con la creación de enclaves de libre comercio. Su periódio, llamado Al-Zah al-Ajdar, protestó contra empresas extranjeras y el sector turístico. Una parte dentro del Congreso también se irritó por las concesiones políticas de Gaddafi para reducir las sanciones de la ONU y ganarse el favor de las capitales europeas (acabar con el programa nuclear libio era parte de estas concesiones). El Congreso trató de desacelerar las "reformas". Estas acciones irritaron también al FMI, cuyo informe de 2006 remataba así: "El progreso en el desarrollo de una economía de mercado fue lento y discontinuo".

Las viejas pugnas entre lealtades tribales comenzaron en la casa de Gaddafi. Su hijo Muatassim participó activamente en la creación de la Zona Franca de Explotación, cerca de Zuwara. Muatassim, a quien el embajador de Serbia definió como "un hombre sangriento" y "no muy brillante", lleva mucho tiempo enfadado con su hermano Saif, a quien muchos consideraban que fue preparado para suceder a Gaddafi. Saif, por su parte, trató de acelerar el ritmo de las reformas a través de su comité del Consejo Económico y de Desarrollo. Los hermanos llevaban mucho tiempo luchando entre ellos, pero los dos en el lado del neoliberalismo. La diferencia es que cada uno cree en sus "reformas".

Bandera del antiguo Reino de Libia, utilizada en las actuales protestas del país africano



Los levantamientos en el este, combinados con los esfuerzos neoliberales de Trípoli, agruparon a grandes sectores de la población contra el régimen de Gaddafi. Poco queda del brillo de 1969 en el viejo hombre. Es una caricatura de los años revolucionarios. Estamos muy lejos de aquel "instigador revolucionario" que tenía por lema: "Las masas deben tomar el mando de su destino y de su riqueza". Del lado por el que se inclinan los militares dependerá el desarrollo de los acontecimientos (que dos coroneles en sus aviones de combate Mirage se refugiaran en Malta, negándose a disparar a la multitud en Trípoli, es una primera indicación de una dirección, pero en otra dirección están esos otros pilotos que sí dispararon contra la multitud). La cuestión no está todavía resuelta. Las masas salieron a la calle. Viejas rivalidades y nuevos resentimientos caminan juntos. Algunos buscan objetivos tribales reaccionarios, otros buscan liberarse de las "reformas". Algunos se preguntan por qué un país de 6 millones de habitantes y rico en petróleo no se asemeja a los Emiratos Árabes Unidos, y otros simplemente quieren tener un mayor control de sus propias vidas. Pero la maoría lo que quieres es salir de los oscuros corredores del laberinto libio.

Wednesday, February 23, 2011

Fidel Castro: "La OTAN planea ocupar Libia"

El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo. Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución Cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra Patria: privarla de petróleo.

Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba entre 1959 y 2008

Sobre esta fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudí, Irak y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo. Éstos pasaron a ser los principales suministradores.

El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear.

Hasta inicios del siglo XX, el carbón había sido la fuente fundamental de energía que hizo posible el desarrollo industrial, antes de que se produjeran miles de millones automóviles y motores, consumidores de combustible líquido.

El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.

Cuando nuestre Revolución surgió, Argelia, Libia y Egipto no eran todavía productores de petróleo, y gran parte de las cuantiosas reservas de Arabia Saudí, Irak, Irán y los Emiratos Árabes Unidos estaban por descubrirse.

En diciembre de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido, que dieron fama a los generales Erwin Rommel y Bernard L. Montgomery.

El 95% de su territorio es totalmente desértico. La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad, que hoy alcanzan 1.800.000 barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural.

Tal riqueza le permitió alcanzar una perspectiva de vida que alcanza casi los 75 años, y el más alto ingreso per cápita de África. Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extienden por todo el país.

Libia, que tenía 1 millón de habitantes al alcanzar su independencia, cuenta hoy con algo más de 6 millones.

La Revolución Libia tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1969. Su principal dirigente fue Muammar el-Gaddafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.

Los habitantes de ese país tienen milenarias tradiciones guerreras. Se dice que los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la Antigua Roma con la fuerza que cruzó los Alpes.

Se podrá estar de acuerdo o no con Gaddafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia.

Lo que para mí es absolutamente evidente es que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.

Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Gaddafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron la tarde del domingo 20 de febrero, recibieron al día siguiente una digna respuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando expresó textualmente que hacía "votos porque el pueblo libio encuentre, en ejercicio de su soberanía, una solución pacífica a sus dificultades, que preserve la integridad del pueblo y la nación de Libia, sin la injerencia del imperialismo..."

Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas, en parte o en su totalidad.

Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.

A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. ¡Hay que denunciarlo!

Fdo: Fidel Castro Ruz

Reflexiones sobre Libia

Libia no es nuestro modelo, y hasta quizá no es un ejemplo a seguir, pero creo que cualquier intento subversivo y de contrarrevolución naranja "a la ucraniana" en ese gran país debe contar con la férrea oposición de las masas progresistas de Andalucía y del mundo. Sé que en esta opinión, como en casi todo, me encuentro en minoría.

Diseño realizado por los camaradas de Universo Andalucista

La Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista hace tiempo que dejó de ser eso de socialista, pero es lo más parecido a la democracia directa (ojo, no representativa y partidista, es decir, burguesa y pro-occidental) que ha conocido cualquier país de su entorno geográfico o cultural, y además sigue siendo una baza importante en el mapa geoestratégico de la lucha contra el imperialismo USA-UE, tanto desde el panarabismo como desde el nacionalismo internacionalista.

De momento, las únicas informaciones que nos llegan a nuestras cajas tontas son de la ONU (¿Alguien sigue dándole una mínima credibilidad a esta ratonera imperialista?) y de Human Rights Watch (calificada de ultraderechista por algunos entendidos en derechos humanos), porque a mí eso del "avión huido" me recuerda demasiado a los montajes de aviones disidentes que Kennedy hacía con Cuba; y eso de los centenares de víctimas sin ni una sola imagen, me recuerda demasiado a cuando la CNN aseguraba que los iraquíes mataban a los niños de las incubadoras, cuando la invasión a Kuwait, sin aportar ni una sola imagen, y luego tuvieron que admitir que se lo habían inventado; o cuando aseguraban que los serbios arrojaban a los prisioneros a los leones de los zoológicos para justificar el bombardeo de la OTAN, igualmente comprobado como falso con el paso del tiempo.

Reitero que Libia no es nuestro modelo, pero tambien que Libia no es Túnez, Egipto, Yemen o Marruecos, sino que es una pieza muy diferente en el escenario internacional. Sólo digo que no nos pongamos a rasgarnos las vestiduras pidiendo una intervención "humanitaria" internacional, porque lo más seguro es que acabemos encontrándonos con otro Irak, otro Afganistán o incluso otra Palestina.

FUENTE: Universo Andalucista

El FPLP condena la represión y abuso contra los pueblos árabes y pide apoyo a las revoluciones

El Frente Popular para la Liberación de Palestina condena los amplios abusos, crímenes y represión contra las masas populares árabes en Libia, Bahréin, Yemen y el resto del mundo árabe, que están luchando para proteger sus derechos y dignidades frente a los brutales regímenes reaccionarios.


El FPLP demandó el 20 de febrero el fin inmediato de la sangrienta y brutal represión a manos de estos regímenes, y afirmó que el silencio frente a esos crímenes es una vergüenza. Cientos de personas fueron asesinadas, y otras miles resultaron heridas, según afirma el Frente, apelando a todos los árabes y a las organizaciones internacionales a valorar la dignidad y los derechos humanos, y a todos los medios de comunicación árabes e internacionales a que actuasen para exponer la realidad y difundir la grave información sobre los crímenes que se cometen contra los países y pueblos árabes, y acabar con las masacres que se ocultan a los ojos de muchos árabes y pueblos de Europa y América.

El FPLP quiere hacer hincapié en que la marcha por la libertad, dignidad y justicia de los pueblos de la nación árabe, provocada por las revoluciones de Egipto y Túnez, no se detendrá por muchas masacres que cometan estos tiranos, y que el pueblo seguirá adelante y alcanzará sus objetivos de liberación, democracia, justicia social y unidad.

Sunday, February 13, 2011

A los 45 años del asesinato de Mehdi Ben Barka


Dos elucidas configuraciones artísticas enardecen el jardín de la sede de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), en el capitalino barrio de El Vedado, en La Habana.
Una es la escultura erigida por la destacada artista de la plástica Rita Longa significando un brazo del líder Fidel Castro empuñando en alto su fusil con mirilla telescópica, que utilizó en la Sierra Maestra, durante la lucha revolucionaria contra el dictador Fulgencio Batista (1952-1959)
Mehdi Ben Barka, asesinado por Francia

Esa imagen formó parte del fotograma de un documental que realizaron los periodistas norteamericanos Robert (Bot) Taber y Wendell Hoffman en el Pico Turquino, el 28 de abril de 1958, el que resume el espíritus de la victoria de la Revolución cubana.
La otra creación es el busto esculpido por el pintor y escultor José Delarra, sobre un pedestal, de El Medi Ben Barka, dirigente de la Unión Nacional de las Fuerzas Populares de Marruecos (UNFP) y presidente del Comité Internacional Preparatorio de la Primera Conferencia de los Pueblos de África, Asia y América Latina.
El destacado líder revolucionario fue secuestrado, torturado y asesinado el 29 de octubre de 1965, en París, con la intervención de Mohamend Oufkir; ministro de interior de Marruecos, Ahmen Dimi; jefe de la seguridad marroquí, Louis Souchon; agente de la Policía de Francia, Antonio López; de los Servicios de Contraespionaje y Seguridad Exterior de Francia y la contribución de la Agencia Central de Inteligencia (CIA); de Estados Unidos.
Ben Barka: defensor de la solidaridad internacional
Aunque ambas figuras escultóricas irradian convergentes dramatizaciones alusivas a la lucha por la independencia de los pueblos y la unidad revolucionaria contra el imperialismo, al cumplirse en el 2010 el 45 aniversario del asesinato de Ben Barka, le dedicamos una puntual reseña de su imagen y pensamiento político.
Defensor de la solidaridad internacional contra la dominación neocolonial y conocedor de las acostumbradas artimañas empleadas por los imperialistas para fomentar en los países que aspiran a la independencia la división entre las fuerzas progresistas, Ben Barka defendía la idea de que los pueblos eran más eficaces en sus luchas por la independencia cuando entre estos se manifestaba la unidad. Además, insistió en que en la lucha antiimperialista era necesario reflejar la acción revolucionaria como opción de política global.
La claridad de su pensamiento político cómo luchador revolucionario e internacionalista se hizo evidente cuando refiriéndose lo que sería la Conferencia, señaló: “Es un acontecimiento histórico la reunión de organizaciones antiimperialistas de África, Asia y América Latina, por su composición y por estar representadas las dos grandes corrientes contemporáneas de la Revolución Mundial: la revolución socialista y la revolución de liberación nacional. Lo hace histórico también su celebración en Cuba, donde tienen lugar ambas revoluciones.”
Pero el secuestro y asesinato de Ben Barka, que en ese momento de creciente ascenso del movimiento revolucionario mundial gozaba de un alto prestigio internacional, no impidió que se efectuara la Conferencia en La Habana, coincidiendo con el séptimo aniversario de la Revolución cubana, del 3 al 15 de enero de 1966, con la consigna. Esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar.
Pese a todas las maniobras de las fuerzas del colonialismo y de la reacción para impedir la realización de ese extraordinario encuentro de líderes revolucionarios de los tres continentes su celebración fue un gran éxito. Contra la reunión se orquestó una monumental campaña propagandista. La prensa al servicio del imperialismo difundió una imagen falsa al presentarla como un conclave subversivo. La administración norteamericana promovió acuerdos con la Organización de Estados Americanos (OEA), para impedir su celebración en La Habana.
Delegados e invitados, asistentes a la Conferencia consternados por el secuestro y asesinato del líder revolucionario marroquí y las diversas revelaciones acerca de su muerte compensaron sus contrariedades y alentaron sus convicciones ante figuras descollantes de la lucha revolucionaria cubana, como: José Martí, Antonio Maceo y Camilo Cienfuegos, que presidieron simbólicamente aquella cita.
Las imágenes de los próceres cubanos, entrelazadas en un haz solidario, quedaron fusionadas con las de dirigentes emblemáticos de los tres continentes. Por África; Patrice Lumumba, líder de la lucha de la independencia en el Congo, asesinado en 1961 por criminales al servicio del dictador Mobutu. Por Asia; Nguyen Van Troi, tenaz combatiente vietnamita, fusilado en 1964, luego de resistir cuatro meses de torturas, y quien antes de morir gritó ¡Viva Ho Chi Minh! ¡Viva Vietnam! Por América Latina, Augusto César Sandino, General de Hombres Libres, asesinado en Nicaragua tras una trampa tendida por los esbirros de Anastasio Somoza y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El “caso Ben Barka”
La Primera Conferencia de los pueblos de los tres continentes que entre sus acuerdos adoptó el referido a la creación (OSPAAAL), con sede en La Habana condenó el odioso crimen y creó un Comité de Solidaridad para que conociera la verdad sobre su secuestro y asesinato bautizado por la prensa internacional como el “caso Ben Barka”.
En consecuencia con la condena a esa vandálica acción y su necesaria aclaración, el 30 de septiembre de 1966, durante el juicio de Ben Barka en París y ante las maniobras del tribunal para tratar de desvincular la actividad política internacional del líder marroquí del caso con el evidente propósito de encubrir a los autores intelectuales, el entonces Secretario General de la OSPAAAL, Osmany Cienfuegos, señaló: "Los que conocimos el pensamiento de Ben Barka, la importancia que daba a la Conferencia, los que nos percatamos que había dejado de ser un líder político nacional para convertirse en un líder tricontinental, no podemos desvincular su secuestro y asesinato de la Primera Conferencia Tricontinental."
Ben Barka – añadió- veía la lucha de su pueblo muy unida a la de los demás pueblos de los tres continentes. Los interesados en que no se celebrara la Conferencia conocían la importancia del papel que estaba jugando Ben Barka en la preparación de ese encuentro. Sabían que era un factor de unidad en la lucha de los tres continentes, sabían que en aquel momento su enemigo principal era Ben Barka."
Cienfuegos concluyó, su intervención interrumpida arbitrariamente en reiteradas ocasiones por el Presidente del Tribunal, que se negaba aceptar las denuncias que ponían en evidencia la participación de la CIA señalando:  “Señor presidente: ¡Condenad a los autores materiales que han sido instrumentados en este horrendo crimen, que serán los pueblos, los encargados de castigar al autor intelectual del mismo: ¡el imperialismo yanqui!
Con el propósito de que no se revelara la verdad y evitar la condena de los culpables, en París se dilataba el controversial proceso judicial.
En tanto, para perpetuar su memoria desde 1966 la OSPAAAL inició la conmemoración, cada el 29 de octubre, de su desaparición revelando nuevos indicios de su trágica muerte y convocando a organizaciones afines a intensificar la lucha contra el dominio imperialista
La OSPAAAL que desde su fundación ha apoyado su labor solidaria a través de la propaganda gráfica política ha editado tres emblemáticos carteles creados por los artistas cubanos Luis Álvarez, Jesús Forjans, y Antonio Fernández, para resaltar la imagen y legado de Ben Barka
En 1967, la Editora Tricontinental _de la propia organización_ editó el libro Pensamiento Político de Ben Barka(con diseñó de Tony Évora y la portada de José González). La obra constituye un testimonio vivo de su preocupación y participación en la lucha revolucionaria contra la colonización y la explotación de los pueblos de África, Asia y América Latina
En un mensaje del Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL por el quinto aniversario de su secuestro y asesinato, publicado en el boletín Tricontinenental nº57, con el titulo Ben Barka: los pueblos cobraran su muerte; se señaló “Aun hoy la prensa internacional comenta el “caso Ben Barka” e incluso la reanudación del proceso judicial está planteado cinco años después de su muerte.”
El autor intelectual del crimen, el imperialismo estadounidense, ausente del proceso judicial establecido, recibe los golpes no de un tribunal , sino de los pueblos, que son en definitiva quienes vindicaran el crimen de Ben Barka y de otros tantos combatientes asesinados
Durante el XX aniversario de su asesinato, en reconocimiento a sus cualidades de luchador antiimperialista el Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL instituyó la Orden de la Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, Mehdi Ben Barka.
La insignia fue delineada con un dibujo a relieve de la imagen que esbozó el destacado creador Rafael Enríquez Vega, y contó con la modelación escultórica del reconocido artista de la plástica cubana Delarra.
La primera Orden de Ben Barka le fue conferida al luchador de sudafricano Nelson Mándela, quien sufrió 25 años de cárcel en las más crueles condiciones que le impuso el oprobioso régimen del apartheid por su heroica lucha contra el racismo y la discriminación racial.
La influencia del legado de Ben Barka, contribuyó al reconocimiento obtenido por la OSPAAAL, en 1998, del status consultivo especial ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas.
Entre las condiciones que le hicieron merecedora de tan alta distinción estuvieron premisas planteadas por el líder tercermundista, como la eliminación del colonialismo y demás forma de opresión, la erradicación de la pobreza, la abolición de toda discriminación
Esos preceptos básicos convergieron luego con otras acciones que en el decursar de los años han integrado la ejecutoria de la OSPAAAL: la lucha por un nuevo orden económico internacional, por el mantenimiento de la paz, el respecto a los derechos humanos y a la independencia nacional, la protección del medio ambiente y la lucha por un nuevo orden de la información.
Distingue además esta mirada histórica del legado y la ejecutoria del pensamiento político de Ben Barka, la entrega también de la orden de la OSPAAAL que lleva su nombre, al Jefe de la Revolución cubana, Comandante Fidel Castro, durante la clausura del X Encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado en La Habana, en 2001.
La condecoración fue impuesta por Paulo Jorge, miembro del Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL, representante del Movimiento Popular de Angola (MPLA) y fundador de la Conferencia Tricontinental.
Una providencia histórica
La providencia histórica propició que la imagen de Ben Barka, situada a la izquierda de la entrada principal de la OSPAAAL donde han sido acogidas distinguidas personalidades revolucionarias y progresistas del mundo, esté orientado mirando a la del fusil empuñado por Fidel como símbolo de victoria.
Cuando Ben Barka estuvo en Cuba en 1965 y se interesó porque la apertura y la clausura de la Conferencia Tricontinental estuviesen a cargo de Fidel, sugirió que esta debía presidirla Cuba, asesorada por el Comité Internacional Preparatorio; y en cuanto al emblema de la Conferencia opinó que debía ser el fusil.
Quienes pensaron que con el asesinato de Ben Barka y la desaparición de su cadáver eliminarían para siempre su ejemplo cometieron un grave error histórico. Luego de 45 años la imagen del heroico dirigente continúa siendo símbolo eterno de la justa lucha de los pueblos y su ejemplo se ha multiplicado.
FUENTES: Revista Tricontinental e Identidad Andaluza