Thursday, September 30, 2010

Los piquetes de la patronal no consiguen parar la huelga en Andalucía

Muy pocas huelgas generales han contado con la presencia tan masiva de piquetes patronales. No se recordaba en muchos años esta presencia sin precedentes de antidisturbios, policías nacionales y secretas que han actuado de forma inquisitiva y en muchas ocasiones, agresiva, contra el derecho de huelga. Zapatero ha montado el mayor piquete de todos, el gran piquete de la patronal, con decenas de miles de agentes que se han desplegado para evitar el triunfo de esta movilización. Pese a los palos recibidos, las cargas, las carreras y las detenciones arbitrarias no han conseguido parar la huelga.

Cabecera de uno de los cortejos del SAT
Zapatero se vuelve a poner una nueva medalla, vuelve a hacer historia. A esta reforma laboral, el ataque más dañino contra los trabajadores y trabajadoras de la "democracia", se une ahora el mayor despliegue policial anti-huelga de las últimas décadas. Ni Aznar se atrevió a tanto.

Este gran piquete institucional ha militado desde el minuto 1 contra la huelga provocando numerosos momentos de tensión. Un ejemplo de la actitud chulesca y agresiva de la policía la vimos esta mañana en la Universidad de Sevilla. Eran cerca de las 8 de la mañana, habiamos estado toda la noche informando a muchos trabajadores de las razones de la huelga y la Universidad era la última etapa.

Nos encontramos una Universidad prácticamente vacia. En las puertas piquetes informativos conjuntos compuestos por sindicalistas de CCOO, UGT, CTA y SAT, apoyados por colectivos estudiantiles. No había ningún problema, ninguna tensión, se podía contar con los dedos de una mano los trabajadores que entraron. Por tanto, gran éxito de la convocatoria de huelga, la Universidad había parado. Teniamos razones, pese al cansancio, para la alegría y el júbilo. Y eso les molestaba.

La policía entró en la Universidad sin permiso, accediendo ilegalmente al recinto por la puerta que hace esquina con el hotel Alfonso XIII. Una chica de no más de 1'60 yace en el suelo golpeada por dos antidisturbios que se ensañan con ella. ¡Que valientes!

Hasta tres veces entró la policía en la Universidad, tres cargas muy violentas y absolutamente injustificadas que sólo pretendían amargar la fiesta. En la última, el compañero Felipe Rodríguez fue tirado al suelo, golpeado, herido y detenido. Es falso que agrediera a un policía como ha dicho el Delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón. A menos que protegerse la cabeza con los brazos sea ahora una agresión.

"Tú qué, ¿eres muy chula?"

No fue el único caso que tuvimos que presenciar. Dos horas después frente al Corte Inglés, un antidisturbios con pasamontañas se sale de la fila, camina hacia nosotros, se acerca a una compañera y le dice: "tú qué, ¿eres muy chula?". El crimen de la compañera fue... mirarlo. No le insultó, no le gritó, no le señaló, no le fotografió, no hizo nada, sólo mirarle. ¿Habrá que reivindicar a partir de ahora el derecho a mirar?

También en Morón sufrimos la represión antisindical de los piquetes de la patronal. Hacia la 1 de la tarde, detuvieron a otro compañero. Se trata de un militante de la unión local del SAT en Montellano. Los hechos ocurrieron frente a los almacenes "Etiquetas Macho". Según la versión policial, a un esquirol que iba a entrar a trabajar, le tiran presuntamente del bolso sin quitárselo ni nada. Inmediatamente los efectivos de la Policía Nacional allí desplegados se dirigen a nuestro compañero, que no tuvo nada que ver con los supuestos hechos, y le piden la identificación. Nuestro compañero, que no llevaba DNI, se identifica verbalmente, siendo detenido posteriormente por la Policía y acusado de desobediencia a la autoridad porque la Policía dice que dio un nombre falso. Hoy a las 10:00 h. se celebraba el juico rápido en el Juzgado de Instrucción nº 1 de Morón. Hay que aclarar que el esquirol declinó poner denuncia ya que no había pasado nada de importancia.

Esta beligerencia antisindical de los piquetes de la patronal también la tuvimos que soportar en las puertas de Carrefour San Pablo donde la connivencia de la policía y la patronal fue más que evidente. En numerosas resoluciones judiciales se incluye dentro del derecho de huelga "el derecho de difusión de la misma, el derecho a informar y a requerir de otros su adhesión a la huelga" Esto implica que un piquete de huelga tiene derecho constitucional a informar a los trabajadores al objeto de que estos se adhieran a la huelga. Este derecho fundamental fue vulnerado por la empresa Carrefour, siendo testigos dos policias secretas.

Eran las 6 de la mañana y los jefes y seguratas de Carrefour desarrollaron una técnica para burlar la acción legal que estaba llevando a cabo el piquete. Salían de las dependencias de la empresa, rodeaban al esquirol y sin permitir que pudiéramos hablar con él, lo colaban por la fuerza en la empresa. Ni que decir tiene que esta actitud ocasionó numerosas tensiones llegando en ocasiones a los empujones. En uno de estos tensos momentos, uno de los secretas apareció con una porra extensible en la mano amenazando al piquete y ordenando que no hubiera altercados. Sin embargo, no defendieron ni garantizaron, en ningún momento, nuestro derecho a informar de las razones de la huelga, como hubiera sido su obligación.

Como se ve, en estos simples ejemplos, la fuerzas de seguridad del estado no sólo no son neutrales. Es que ni siquiera cumplen con las leyes vigentes. Sin embargo, como hemos dicho al principio, no han podido parar la huelga.

En muchas empresas los trabajadores han sido amenazados de despido si iban a la huelga. "Si vas a la huelga, no vengas más a trabajar", esta es la frase que miles de trabajadores y trabajadoras han escuchado de sus jefes. Y sólo esperaban que llegara a la puerta de la empresa un piquete informativo para poder sumarse. La coacción empresarial, unida al masivo despliegue policial, ha restado apoyos a la huelga pero no ha conseguido derrotarla. Al contrario, la huelga ha sido un éxito y el gobierno debe rectificar y dar marcha atrás a sus ataques. Si no lo hace, desde la legitimidad de esta victoria, exigimos una nueva huelga general.

Javier García (miembro del Comité Nacional del SAT)

Tuesday, September 28, 2010

La juventud comunista habla en claro: ¡todos los jóvenes a la huelga general!

Este 29 de septiembre una buena parte de las organizaciones sindicales del Estado Español han convocado a los trabajadores a la huelga general.

La reforma laboral aprobada por el ejecutivo empeora los derechos de la mayoría social. Facilita y abarata el despido, abre la puerta a la privatización de los servicios públicos de empleo, amplia los supuestos donde aplicar contratos formativos y los extiende hasta los 25 años, incrementa la temporalidad, etc. Uno de los principales ataques es contra la negociación colectiva, que se trata de desregular y limitar. La negociación colectiva fue una de las mayores conquistas de la clase obrera en el Estado Español, que se arrebató a la oligarquía española en el periodo del franquismo. Todas estas reformas son un ataque especialmente agresivo hacia la juventud y su futuro.

Las organizaciones firmantes creemos que este ataque se suma a la política antisocial del Ejecutivo, siguiendo los mandatos neoliberales de la Unión Europea, que nos ha colocado en el 20 por ciento de paro, ha recortado salarios de los funcionarios y empleados públicos, congelado las pensiones contributivas, recortado el gasto social (dependencia, jubilación parcial), ha aumentado el IVA, ha cedido miles de millones a los bancos al capital financiero, ha deteriorado los servicios públicos, mercantilizado la educación a través del Plan Bolonia y reprimido cualquier forma de expresión de la juventud.

La sumisión del gobierno español a los dictados del neoliberalismo lo ha colocado contra los trabajadores y los jóvenes. Nuevos ataques como el empeoramiento de las condiciones de jubilación se preparan en los centros de poder. La lucha es una necesidad, no hay excusa posible.

Desde la derecha mediática y también desde el social-liberalismo se ataca con saña al sindicalismo y la organización de los trabajadores. Una brutal campaña antisindical pretende restar apoyo a la Huelga General con mentiras y engaños desde todos los medios de comunicación en sus manos.

Desde nuestra apuesta por un sindicalismo de clase y combativo, apoyamos esta huelga como un primer paso para el combate que se avecina contra la minoría insaciable y antisocial que pretende cargar la crisis a las espaldas de los trabajadores, los jóvenes, las mujeres, los migrantes y los pequeños propietarios.

Además, la reforma laboral y la crisis capitalista suponen unos retos para la juventud que plantean de lleno la necesidad de empezar a construir puentes de unidad entre la juventud comunista del Estado Español, lazos que se construyen con el debate teórico y la unidad de acción. Somos una nueva generación a la que nos es ajena el sectarismo y la tendencia a la fragmentación que caracterizó otras fases de la historia del comunismo en el Estado Español.

Hoy, el sistema capitalista vive una crisis brutal, pero si no hemos sabido aprovechar sus contradicciones es porque aún no existe la organización ni la conciencia de clase suficientes para derribarlo y construir la Revolución Socialista. La generación actual de jóvenes tenemos la disposición de forjar en la lucha un referente revolucionario, sin sectarismos pero con la obligación de no repetir las traiciones y los errores que llevaron a la derrota a nuestros predecesores en los años 70 y 80.

Lo mismo cabe decir de la praxis sindical. Si bien apostamos por esta convocatoria de Huelga General, también creemos que es necesario apostar por un sindicalismo de clase consecuente, que apueste por la unidad de la clase obrera y por la movilización y no caiga en posiciones claudicantes ni persiga la mal llamada “paz social”. Esta crítica a ciertas prácticas de las cúpulas sindicales no debe hacernos olvidar que el enemigo es el capitalismo y que bajo determinados ataques contra las cúpulas (como el asunto de los liberados) se esconde la criminalización de la misma idea de sindicalismo.

En último lugar, queremos denunciar la parcialidad de esta democracia burguesa, que queda muy patente con la actual crisis. Nuestra "democracia" siempre ha sido presentada hipócritamente como la de todos y todas, pero la aprobación de la Reforma Laboral se ha llevado a cabo sin contar con la opinión ni el poder de decisión de los trabajadores, vía Referendum vinculante. Esto muestra la verdadera cara parcial de esta democracia: la defensa de los interes de los empresarios frente a los derechos de los trabajadores.

Por todo ello llamamos a toda la juventud a movilizarse a favor de la huelga desde sus centros de estudio o de trabajo para hacer de esta huelga un éxito. Tomemos el futuro en nuestras manos. Organicémonos y luchemos.

¡Esta huelga la vamos a ganar!
¡No queremos pagar la crisis del capitalismo!
¡La juventud a la ofensiva! ¡Viva la lucha de la clase obrera!

Gazte Komunisten Batasuna - Unión de Jóvenes Comunistas

Unión de Jóvenes Comunistas de Madrid
Juventud Comunista de España (marxista-leninista)
Colectivos de Jóvenes Comunistas

Monday, September 27, 2010

¿Democracia en España?

A escasos días para la primera Huelga General contra esta crisis capitalista, creo que tenemos que avanzar en la caracterización que hacemos de la misma. Se ha dicho ya bastante sobre cómo la contrarreforma laboral afecta al futuro marco de relaciones laborales, a la clase obrera y a la juventud. Por lo tanto, voy a tratar en este artículo dos aspectos que me parecen más generales.

En concreto, voy a tratar de poner en relación, en primer lugar, las consecuencias de la crisis capitalista con la estructura económica impuesta por la Unión Europea al Estado Español. La crisis es global, sí, pero sólo en España ha multiplicado a este ritmo las cifras de paro y prácticamente sólo en España estamos viviendo una contrarreforma laboral.

Por otro lado, creo que ésta crisis pone muy a las claras que con el actual grado de desarrollo del capitalismo, la misma idea de democracia formal y soberanía popular son conceptos cada vez más molestos para las clases dominantes.


Bien. En el caso del Estado Español, la crisis capitalista está agravada por el marco político y económico propio. Es decir, podemos admitir que estamos ante una crisis global del capitalismo, que comienza como en el sector financiero de la economía estadounidense. Sí, pero hay que añadir también que las características de la economía capitalista española hacen que aquí el resultado se traduzca en una cifra real de casi cinco millones de parados y paradas -en esto sí somos record europeo- y una depauperización muy pronunciada de algunas capas dentro de la clase obrera.

El modelo económico actual del Estado Español tiene su origen en el mal llamado proceso de la transición, aunque sus líneas maestras se esbozaron en 1973, con la crisis del petróleo. La transición trajo nuevas formas políticas, sin mediar una ruptura con el franquismo. Fue más bien un lavado de cara y una readecuación de las fichas del régimen en un modelo oligárquico, pero pluripartidista.

El modelo económico tuvo una mayor variación. No hacia una democratización de la economía, por supuesto, sino como apuesta de la oligarquía por el ingreso en el mercado común de lo que actualmente se conoce como Unión Europea.

Esto ha supuesto la transformación de un modelo desarrollista y productivista -bajo el franquismo- en un modelo subsidiario hacia un centro imperialista: la Unión Europea. Las consecuencias han sido varias. Una de ellas, ha sido la destrucción de buena parte del tejido productivo: astilleros, siderurgia, cuotas máximas en los productos ganaderos, reconversión de la flota pesquera,… etc No se perseguía el interés de la economía española, ni en buena medida la de su oligarquía, sino la de la oligarquía franco-alemana, que evitaba así que una gran cantidad de bienes españoles inundaran el mercado europeo sin aranceles.

Además, la Unión Europea ha incentivado una economía destinada al turismo, para lo cual ha sido necesario el desarrollo del sector servicios y la construcción de infraestructuras hoteleras, vacacionales y de transporte. Es una economía diseñada para el disfrute y beneficio de los turistas extranjeros -fundamentalmente, británicos y alemanes- y al pelotazo inmobiliario y energético de la oligarquía local.

Las consecuencias son un tejido productivo débil, un modelo parasitario y dependiente de las burbujas especulativas en torno a una rama (primero la construcción, ahora sobre todo la energía y los transportes) y una economía basada en el sector terciario: es decir, con poca concentración obrera, con empleo de carácter estacional y donde son características la temporalidad y la precariedad.

Durante la crisis, hemos escuchado desde la socialdemocracia en el poder, proclamar un cambio de modelo hacia una economía del conocimiento. Lo que primero era “un cambio de modelo”, luego pasó a ser, simplemente, la convivencia entre los viejos modelos del ladrillo y el turismo de sol y playa con el nuevo del conocimiento. Y finalmente, la ley de economía sostenible y la economía del conocimiento se convertirán en nuevos ejemplos de la larga lista de fracasos políticos del Partido Socialista Obrero Español.

La causa es sencilla de encontrar: es imposible un modelo alternativo basado en la economía del conocimiento, al menos bajo el modo de producción capitalista y mientras España se mantenga en la Unión Europea.

No es que asturianos, vascos, catalanes, andaluces o castellanos seamos menos inteligentes o tengamos menos capacidades en cuanto a conocimiento se refiere que en otros países. Simplemente, nuestra economía capitalista es la de un apéndice auxiliar al centro imperialista: Francia y Alemania. Nuestro peso político es, por lo tanto, equivalente.

La oligarquía no puede cambiar de modelo porque al centro imperialista le interesa que España siga siendo destino de borracheras para sus turistas. Nuestro peso político no permite renegociar las relaciones dentro de la cadena imperialista.

Además, lo que a la oligarquía española no se le permite es entrar en competencia dentro del marco de la Economía del Conocimiento, como en el pasado no se nos permitió en la producción de leche o barcos de mercancías, puesto que es un mercado que Alemania -sobre todo- tiene asentado.

No sólo eso. El coste de producir unidades de producto en la economía del conocimiento requiere inversiones masivas (por ejemplo, en la compra de patentes), que sólo son rentables si esa inversión se reparte en el precio de muchos productos (es decir, si el volumen de producción es muy alto). Es decir, sería necesaria una economía de escala dedicada a la exportación.

Esto es imposible en las actuales circunstancias. En primer lugar, porque no existe en España una infraestructura de centros de alto rendimiento en conocimiento ni inversión. En segundo lugar, porque el modelo económico hacia el que se avanza con los distintos planes en aplicación (entre ellos, el Plan Bolonia), crean una élite minoritaria especializada, pero una mayoría con baja cualificación para un mercado de servicios y turismo. Por hablar claro: la economía española está expulsando a estudiantes del sistema educativo, porque sale caro tener a licenciados trabajando en chiringuitos de playa y hoteles. Si el sistema educativo se está reestructurando con esos parámetros, la flamante economía del conocimiento sólo puede ocupar en España un lugar muy marginal.

Este papel marginal del Estado Español en la cadena imperialista lo hacen dependiente en todos los sentidos y esto se hace notar especialmente bajo la actual crisis económica. Las grandes decisiones se toman en Berlín y en Washington. El ejemplo más gráfico y evidente lo tenemos con la “llamada de Obama” a Zapatero, en el que el Emperador Yanqui impuso el primer paquete de medidas contra pensionistas y funcionarios públicos.

Y en este sentido, una consecuencia de la crisis en el Estado Español ha sido el agotamiento definitivo del discurso socialdemócrata. No existe modelo socialdemócrata propio, diferenciado del neoliberalismo. No sólo lo afirmamos desde la izquierda transformadora, también ha salido en las páginas del Diario Público o incluso del apologeta Iñaki Gabilondo.

Decía Lenin que “la más diáfana división de toda sociedad en partidos políticos se ve más claramente durante las profundas crisis que conmueven a todo el país… La lucha en serio desecha todas las frases hueras, todo lo mezquino y artificial; los partidos tensan todas sus fuerzas, se dirigen a las masas del pueblo, y éstas, dirigidas por el fiel instinto, ilustradas por la experiencia de la lucha abierta, siguen a los partidos que expresan intereses de una u otra clase.”

Ante la crisis capitalista, se ha agotado el discurso interclasista de la socialdemocracia (interclasismo que, por supuesto, en la práctica quería decir favorecer a la oligarquía). Nadie puede afirmar hoy en serio que este gobierno es el de la protección social, el crecimiento, el empleo y los derechos sociales. La socialdemocracia es la cara amable del capitalismo, nada más. Ellos mismos, a través de todo el paquete de medidas que han puesto en práctica, han descubierto sus cartas reales y éstas ponen claramente “OLIGARQUÍA”.

El discurso socialdemócrata estaba completamente agotado. Es cierto: no hay posibilidad de la discrepancia dentro del capitalismo, los “mercados” mandan y los gestores políticos, sean del signo que sean, obedecen. Cuando el capitalismo no está en crisis, hay espacio para la retórica y las “frases hueras” que decía Lenin. En la crisis capitalista, el capital quiere resultados y no retórica para mantener alienada a la clase obrera.

A nadie se le caen los anillos ni la cara de vergüenza porque Zapatero centrase su última campaña electoral en que votar PP era votar decretazo, mientras que votar al PSOE era votar por la protección social. Y sin embargo, los comunistas sí tenemos que decir bien alto que bajo el capitalismo, la idea de soberanía popular es una utopía.

Este sistema está podrido.

Juan Nogueira López
Secretario general de los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) 

Una nueva embarcación humanitaria zarpa desde Chipre con rumbo a Gaza


Una nueva embarcación humanitaria zarpó este domingo desde el norte de Chipre con dirección a Gaza con una decena de activistas de nacionalidad alemana, británica y estadounidense con la intención de romper de manera simbólica con el bloqueo que mantiene Israel sobre la Franja.

"Es un deber simbólico para mí como supervivienteprotestar contra la persecución, la opresión y el encierro de tanta gente, incluidos más de 800.000 niños en Gaza", indicó a la prensa internacional Reuven Moshkovitz, una de las activistas de 82 años de edad y superviviente del Holocausto.


El barco es un velero con bandera británica denominado Irene que transporta juguetes, libros, material para pescadores y medicamentos, entre otros tipos de ayuda simbólica para los habitantes de Gaza.

"Es básicamente un gesto simbólico para denunciar una injusticia", afirmó uno de los activistas que viajan en la embarcación. 

El objetivo principal del navío humanitario es acabar con el bloqueo marino impuesto por Israel sobre la Franja palestina.

Los activistas pretenden beneficiar con su cargamento al Programa de Salud Mental de la Comunidad de Gaza, encabezado por el psiquiatra Eyad Sarraj. 

La organización Dos pueblos un futuro indicaron en un comunicado que la embarcación intentará alcanzar las costas de Gaza de manera no violenta.

"El barco tratará de alcanzar la costa de Gaza y desembarcar su carga en un acto no violento y simbólico de solidaridad y de protesta, y pedirá el levantamiento del bloqueo para permitir a los bienes y a las personas circular libremente desde y en dirección a Gaza", reza el texto.

Por otro lado, un ex soldado israelí miembro de la tripulación, Jonathan Shapira, explicó que su estrategia consiste en no colaborar con los soldados israelíes a llevar a la embarcación al puerto de Chipre en caso de que intercepten el barco. 

"Tenemos una estrategia de no violencia y de no confrontación, si el ejército israelí intercepta el barco, no les ayudaremos a llevarlo al puerto (de Ashdod)", dijo.

Entre la tripulación de la embarcación se encuentran, Reuven Moskovitz, superviviente del Holocausto, así como también destacados activistas y pacifistas judíos.

Esta no es la primera vez que una embarcación con cargamento humanitario intenta llegar a los puertos de Gaza.

En mayo pasado un convoy humanitario de nombre Flotilla de la Libertad zarpó rumbo a Gaza para llevar 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. 

El Ejército israelí atacó la madrugada del 31 de mayo la flotilla causando la muerte de al menos 19 personas y dejando heridas a otras 30.

Los navíos estaban compuestos por seis barcos, tres de ellos turcos, y transportaba, entre otras cosas, materiales de construcción, equipos médicos y productos de necesidad básica, con el objetivo de ofrecerlo al pueblo de la Franja de Gaza por parte de Israel.

Esta acción fue condenada por la mayoría de las naciones del mundo y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció un comité para investigar los hechos sucedidos en la flotilla. 

Israel, en violación a la resolución 1860 del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), mantiene bloqueada desde 2007 la Franja de Gaza, territorio en el que viven hacinados más de un millón 200 mil ciudadanos palestinos.  

TeleSur para Kaosenlared.net

Sunday, September 26, 2010

Elecciones legislativas "decisivas" en Venezuela

Se está convirtiendo en algo recurrente el apelativo de «decisivas» para caracterizar a todas y a cada una de las últimas citas electorales que se han desarrollado en Venezuela a lo largo del último lustro. Esta generalización quizás no sea muy rigurosa en términos de sociología electoral, pero indudablemente puede ser un artilugio propagandístico relativamente efectivo en un contexto de apatía y descontento popular, principalmente en las filas del chavismo, con un objetivo claramente movilizador.

De cualquier manera, es innegable que no sólo éstos, sino cualquier proceso electoral que se ha celebrado en Venezuela desde 1998, termina siendo ciertamente «decisivo» para la marcha de un proceso de cambio que desde un principio ha aceptado el sistema electoral convencional de las democracias liberales, y donde la polarización política siempre ha sido notablemente alta.


Por otro lado, estas elecciones «decisivas» se van a llevar a cabo en un contexto «crítico», sustancialmente diferente a la etapa de «luna de miel» que se disfrutaba en 2005, cuando se eligió a la última Asamblea Nacional. En aquel momento, tras la derrota contundente que sufrió la oposición tras el referéndum revocatorio de agosto de 2004, la Revolución Bolivariana estaba en su fase ascendente y de ampliación de su hegemonía, con la expansión de las misiones sociales y el salto cualitativo en el plano ideológico, con el rescate teórico del socialismo por parte del presidente Chávez.

Cinco años después, la coyuntura es sumamente más compleja, con un chavismo que ha perdido grados de hegemonía y que acoge en su seno proyectos ideológicos en guerra abierta por el control del aparato político y, una oposición que no ha crecido más, por su sempiterna mediocridad y su incapacidad estructural de acumulación de fuerzas.

La eficacia y eficiencia de la gestión gubernamental es una variable decisiva en materia electoral, y mucho más para ejecutivos que llevan un largo tiempo dirigiendo la Administración Pública, como ocurre en el caso venezolano. Por eso, resulta trascendental realizar un balance de los puntos críticos de los últimos meses, que serían el servicio eléctrico y de aguas, la inflación y la inseguridad.

Tras 12 años de «revolución», voces críticas con el proceso han calificado como «inaceptables» los graves problemas de suministro de agua y electricidad que se han padecido en todo el territorio nacional, incluidas las grandes urbes del país.

Sin duda, la intermitencia en la provisión de servicios básicos tan importantes como el agua y la electricidad se ha debido a la combinación de una serie de factores que trascienden la mera responsabilidad gubernamental: deterioro, abandono y desinversión durante los años ochenta y noventa, por parte de las administraciones neoliberales; «responsabilidad medioambiental» por las consecuencias de la fuerte sequía; ineficiencia y falta de previsión del actual Ejecutivo; estructura centralizada del sistema hidroeléctrico (un solo embalse, el del Guri, suministraba el 70% del consumo eléctrico de todo el país); y denuncias de sabotajes.

Días sin agua corriente y apagones de largas horas en las ciudades más pobladas han servido de caldo de cultivo para el uso, por parte de la derecha, de lemas del tipo: «estamos como en Cuba». Más allá de la demagogia de los sectores conservadores, la situación llegó a niveles inadmisibles, en un país con el perfil petrolero y el potencial económico de Venezuela. Sin embargo, en la segunda mitad de este año se ha producido una mejora en el suministro, gracias a la fuerte inversión -más de dos mil millones de dólares sólo en Caracas- y a la diversificación de embalses y centrales hidroeléctricas.

Paralelamente, la inseguridad y la inflación continúan siendo un quebradero de cabeza para el ejecutivo de Chávez. El primero, sigue ocupando el primer puesto, con muchísima diferencia respecto al resto de problemas, en el ranking de preocupaciones de la ciudadanía. La inflación, por su parte, persiste cabalgando a un ritmo interanual del 30%, con un fuerte impacto en la capacidad de consumo de alimentos, a pesar del efecto de contención que sigue teniendo la Misión Mercal y sucedáneos.

Uno de los factores que mayor incertidumbre genera en el sistema electoral venezolano es la pérdida progresiva de credibilidad de prácticamente todas las empresas encuestadoras. Incluso las más respetables se equivocaron en los dos últimos procesos electorales, por lo que la fiabilidad de los datos de cara a estos comicios es muy relativa.

Según datos de la consultora «GIS-XXI» -actualmente una de las más rigurosas-, la alianza entre el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV), obtendría la victoria con un 53% de los sufragios, una diferencia no muy amplia respecto al conjunto de la oposición articulada en torno a la «Mesa Unitaria Democrática» (MUD).

Sin embargo, el actual sistema de distribución de escaños posibilitaría que el bloque chavista se acercara a los dos tercios de los curules, si logra triunfar en más de una decena de circuitos clave muy disputados y arrasa en sus feudos tradicionales (Amazonas, Cojedes, Delta Amacuro, Trujillo y Portuguesa).

Paradójicamente, la victoria de la alianza PSUV-PCV es bastante probable, no precisamente por los aciertos y virtudes de este bloque, sino fundamentalmente por los desaciertos y las disputas enconadas de una oposición que no ha logrado todavía articular un proyecto de país alternativo y sólido.

En estas elecciones «decisivas», lo que está en juego no es asunto de segundo orden, ya que está en disputa el control del aparato legislativo y la importancia de éste como institución clave para neutralizar o acompañar al Ejecutivo, en la materialización del Plan de Desarrollo Nacional Simón Bolívar. El Parlamento será un actor fundamental para el avance en ejes estratégicos como la transformación económica (desprivatización de la estructura de propiedad y construcción de un nuevo modelo con mayor peso de la propiedad pública) y la desconcentración del poder político (transferencia progresiva del poder hacia el nivel local: las Comunas).

Por Luismi Uharte para GARA y Kaosenlared.net

Los CJC de Málaga ante la convocatoria de huelga general