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Friday, October 01, 2010

Nace Forxa!!: Construir el Partido, Preparar la Revolución


«De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía solo hay una verdaderamente revolucionaria: el proletariado». Marx y Engels, Manifiesto Comunista.

Después de un proceso de debate interno, un grupo de comunistas de Galiza, algunos procedentes de otras organizaciones y otros sin militancia organizativa anterior, decidimos constituir Forxa!!, colectivo marxista-leninista que tiene como objetivo construir y consolidar la única herramienta política verdaderamente revolucionaria de la clase obrera gallega, el Partido Comunista. Partido que debe expresar los objetivos e intereses históricos del proletariado: derrotar a la dictadura de la burguesía, dictadura de la minoría, y substituirla por la dictadura revolucionaria del proletariado, de la mayoría.


Frente a los que anuncian al mundo el fracaso del socialismo, los que niegan el papel dirigente del Partido y la necesidad de la dictadura del proletariado, los que insisten en borrar los caminos vitoriosos ya recorridos por el Movimiento Comunista, nosotros nos reafirmamos en todas las enseñanzas que, en el curso de la historia, nos proporcionó las experiencias y las luchas de la clase obrera y del movemento revolucionario. Enseñanzas históricas de las que aprendemos que el proletariado y demás clases oprimidas solo pueden alcanzar la emancipación a través de la Revolución Socialista y que la dictadura del proletariado es un requisito imprescindible de la construcción socialista, instrumento necesario para vencer la resistencia de una burguesía que siempre luchará por preservar sus intereses y privilegios.


«La traición en política empieza por la revisión de la teoría». Georgi Dimitrov.


Otra enseñanza histórica es el fracaso y la quiebra de las políticas del revisionismo y del reformismo, que durante años de manipulaciones y traiciones, condujeron a la clase obrera, junto con el resto de clases trabajadoras, a la total desmovilización y desorganización, destruyendo sus herramientas de combate y provocando su mayor derrota.


La lucha de clases es el motor de la historia. No porque venga en un libro o porque tengamos la manía de repetirlo un millón de veces. El mundo continúa dividido en dos campos: el de los desposeídos que forman la inmensa mayoría de la humanidad, y el de la minoría que todo tiene. Los primeros están obligados a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir, mientras que los segundos son los propietarios de los medios de producción y del capital financiero. Quiere decir, este dominio económico y político de una minoría sobre la mayoría es una realidad objetiva.


Para derrotar este orden existente y transformar la sociedad, la clase trabajadora precisa de organizaciones propias, independientes de las demás clases. Organizaciones que sean quienes conduzcan al proletariado de cara a la emancipación y a la victoria sobre la burguesía y el imperialismo. Organización que no puede ser otra que el Partido revolucionario marxista-leninista, el Partido de Nuevo Tipo ardientemente defendido por Lenin frente a las tendencias oportunistas y antirrevolucionarias. Un Partido de vanguardia guiado por una teoría de vanguardia, el marxismo-leninismo: ideología del proletariado, expresión científica de sus intereses de clase y arma de toda la clase trabajadora en la lucha por el socialismo y la liberación nacional.


«Un nuevo Partido, un Partido combativo, un Partido revolucionario tan intrépido como para conducir al proletariado a la lucha por el poder, tan experto como para orientarse en las complejas condiciones de la situación revolucionaria y tan flexible como para sortear todos y cada uno de los escollos que se interponen en su camino. Sin un Partido así no se puede pensar en el derrocamiento del imperialismo y en la conquista de la dictadura del proletariado. Este nuevo Partido es el Partido del leninismo.» Josif Stalin, Fundamentos del Leninismo.


La caída del socialismo real y la victoria de la contrarrevolución burguesa y del imperialismo sumieron al Movimiento Obrero y al Movimiento Comunista en una profunda crisis ideológica y organizativa. La mayoría de las organizaciones se adaptaron a los nuevos tiempos desviandose hacia la socialdemocracia o alineándose en alguna de las múltiples teorías revisionistas. Otras simplemente desaparecieron. Galiza no fue una excepción.


Entendemos que, a día de hoy, la clase obrera gallega no cuenta con su herramienta emancipadora, el Partido Comunista. El abandono general de la política comunista, la deserción y el liquidacionismo, la carencia de líneas programáticas sólidas, el eclecticismo paralizante y la ausencia de análisis desde una perspectiva de clase de la realidad gallega son algunas de las principales razones de esta situación de indefensión de la clase obrera gallega. Sin obviarmos el respeto que nos merecen las organizaciones populares existentes en nuestro país, algunas de las cuales se reclaman comunistas, consideramos imprescindible prepararnos el camino que conduzca al nacimiento del Partido Comunista.


Este Partido Comunista será fruto del trabajo, del estudio y del debate previos, aun así, como organización de la clase obrera, deberá cumplir unos requisitos mínimos:


Un Partido que tenga en el marxismo-leninismo su guía de análisis y actuación práctica. Que rechace el oportunismo, el reformismo y toda casta de líneas revisionistas contrarrevolucionarias.


Un Partido armado con un programa revolucionario y con una única y sólida línea político-ideológica, productos, ambos, del análisis, entre otros, de la lucha de clases en Galiza, de la relación de dependencia entre Galiza y el Estado español, del estudio del imperialismo a nivel mundial, de la realidad del movimiento comunista internacional y de las experiencias socialistas en el transcurso de la Historia.


Un auténtico Partido proletario guiado y compuesto mayoritariamente por la clase obrera, por el proletariado, como clase revolucionaria. Esta es, junto con la aplicación del materialismo dialéctico, la mejor garantía para poder combatir todo tipo de sectarismo, dogmatismo, revisionismo o reformismo en su seno.
Un Partido con una vocación internacionalista real. Teniendo claro que la primeira obra internacionalista es llevar a cabo la revolución en nuestro propio país como parte de la revolución proletaria mundial, el Partido debe seguir la enseñanza marxista que nos dice que los comunistas, además de nuestra necesaria lucha particular, tenemos que mantener siempre los intereses del movemento proletario enfocado en su conjunto, en los intereses comunes al proletariado mundial.


Un Partido que tenga en la independencia nacional uno de sus objetivos, no como objetivo en sí mismo, sino como una parte de la cuestión general de la revolución proletaria. El problema nacional solo puede resolverse en relación con la revolución proletaria y sobre la base de ella. Objetivamente, la liberación nacional de Galiza representa un debilitamiento del imperialismo, un paso en el camino de la revolución proletaria y el Socialismo.


Un Partido activo en la solidaridad con todos aquellos represaliados por combatir la dictadura burguesa, tanto en Galiza como en calquier punto del mundo.


Para la consecución de este Partido, objetivo estratégico de nuestro colectivo marxista-leninista, Forxa!! trabajará en los siguientes aspectos:


Acumular fuerzas. Queremos agrupar a los comunistas y revolucionarios gallegos alrededor del proyecto de construcción de un auténtico Partido Comunista revolucionario marxista-leninista. Pero Forxa!! no nace con vocación exclusivista. En esta necesaria acumulación de forzas, y sempre que se camine en la misma dirección, nuestro colectivo no tendría ningún problema en fusionarse, integrarse o colaborar con otros destacamentos marxistas-leninistas que surjan en el seno de la clase obrera gallega. Es más, sería una muy buena noticia para el proletariado gallego que otros proyectos como el nuestro vieran la luz en el país.


Concretar y ampliar las características que debe cumplir el Partido Comunista. Y como ya dijimos, esto no puede lograrse si no es con un estudo rigoroso, desde una perspectiva proletaria y comunista, de la realidad de la lucha de clases en Galiza, de la dependencia nacional, del imperialismo internacional, del debate pasado y presente dentro del movimiento comunista internacional y del análisis materialista de las experiencias socialistas.


Crear un discurso netamente proletario sobre los acontecimientos que, tanto a nivel nacional como internacional, consideremos de importancia para nuestra causa. Terminar con el monopolio de los discursos de la burguesía “progresista” y de la pequeña-burguesía radicalizada, y lanzar la voz del proletariado.


Participar en aquellas luchas que beneficien los intereses del proletariado galego.


Sabemos que el camino no va a ser fácil y que los obstáculos van a ser constantes, pero la necesidad de construir un Partido comunista revolucionario del proletariado gallego nos obliga a dar este paso. Hacemos un llamamiento para participar en este proyecto al proletariado consciente, a las personas comunistas desencantadas con la situación actual, a las que queren luchar pero aún no encontraron el lugar, a todas las personas, en resumen, que quieran luchar por acabar con el dominio de la burguesía, sea de donde sea, y construir el socialismo en Galiza y en el mundo entero.


Con conocimiento y constancia del puño proletario que bate el hierro en la fragua, es como debemos forjar nuestro Partido. Esa herramienta del proletariado que la historia demostró inescusabñe para enfrentarnos al enimigo de clase y ser nosotros quienes venzan.


"El destino es quien baraja las cartas, nosotros quienes las jugamos"


Monday, March 01, 2010

Comunicado de Andalucía Comunista con respecto al 28-F

El 28 de febrero de 1980 tuvo lugar el referéndum por el cual la inmensa mayoría de la ciudadanía andaluza expresó su deseo de acceder a la autonomía por la vía del artículo 151 de la Constitución española de 1978. Aunque ese referéndum pueda calificarse como la expresión de un pueblo con conciencia de si mismo, es decir, con conciencia nacional, que se negaba a verse en inferioridad de condiciones frente a otros pueblos del Estado español, ese referéndum no fue más que una operación de engaño al pueblo andaluz, y sobre todo a su clase obrera, orquestada por el gran capital español, con la inestimable colaboración del reformismo de izquierdas y andalucista, con el fin de reconducir hacia cauces aceptables a sus intereses de clase las ansias de autogobierno y libertad del pueblo de Andalucía. El reformismo de izquierdas y andalucista exageró la potencialidad de aquel referéndum y las posibilidades que ofrecía la legalidad de una Constitución española hecha a la medida del gran capital español y sus intereses de clase, y que, por tanto, negaba (y niega) el derecho a la autodeterminación y a la soberanía a las naciones que forman el Estado español como Andalucía.

Tras el 28 de febrero de 1980 vino el referéndum del Estatuto el 20 de octubre de 1981, un Estatuto que fue la consumación de todo lo anteriormente expuesto, y que llevó a la amargura y a la frustración de amplios sectores de aquel heterogéneo movimiento popular andalucista que equivocadamente apostó por el autonomismo que la Constitución monárquica española ofrecía. Esa legalidad ha sido aprovechada por el partido gobernante en las instituciones andaluzas desde entonces, el PSOE, para hacer de Andalucía su gran cortijo, reforzando las condiciones de dependencia económica, política y cultural de Andalucía, siempre obedeciendo los dictados del gran capital español e internacional: no podemos olvidar ni por un instante como nos condiciona la inserción del Estado español en la Unión Europea y en la OTAN, y por tanto, como esto afecta al pueblo andaluz y a su clase obrera. En este sentido, se enmarca igualmente la reforma del Estatuto andaluz del 2007, hecha con el objetivo de cambiar para que todo siguiera igual, es decir, para continuar con la opresión y dependencia de Andalucía.

30 años después de aquel 28 de febrero, aunque las situaciones más sangrantes de hambre y miseria se hayan parcheado de alguna forma, la Andalucía de la dependencia persiste, y más aún en tiempos de crisis capitalista que es cuando más evidente se hace, y si no baste señalar el 28% de trabajadores en paro, o los más de 20.000 trabajadores autónomos que han ido al paro el pasado año 2009, cifras que superan las de otros lugares del Estado español. Andalucía es un país agrario donde se cultiva lo que manda la Unión Europea y las grandes multinacionales, donde persiste el latifundio y las grandes concentraciones de tierra en pocas manos, con un sector terciario hipertrofiado especialmente el turismo y la hostelería concentrados en el litoral, una construcción que ha venido respondiendo a intereses meramente especulativos, y una industria mal concentrada y explotada, siempre en riesgo de desmantelación y deslocalización. Una Andalucía desestructurada socialmente, con altos índices de marginalidad, con una sanidad y una educación en declives, pero no sólo eso, una Andalucía cuyas señas de identidad culturales y nacionales son continuamente manipuladas, ridiculizadas, ocultadas, y expropiadas.

Por tanto, el 28 de febrero es el día de las instituciones andaluzas, de unas instituciones nacidas de la Constitución de 1978, sometidas a los dictados del gran capital español, de la Unión Europea, y los Estados Unidos, de unas instituciones que, en definitiva, ni son soberanas ni responden a los intereses de la clase obrera y los sectores populares trabajadores de Andalucía. Frente a esta celebración institucional, ANDALUCÍA COMUNISTA considera como Día Nacional de Andalucía el 4 de Diciembre, en conmemoración de las grandes manifestaciones populares que recorrieron Andalucía el 4 de Diciembre de 1977 reclamando autogobierno y libertad, tiñéndose de sangre en Málaga con el asesinato del joven trabajador Manuel José García Caparrós a manos de la policía, pero también recordando aquel 4 de Diciembre de 1868 cuando las masas oprimidas andaluzas se levantaron contra la monarquía absolutista española.

Desde ANDALUCÍA COMUNISTA queremos aprovechar este día de las instituciones andaluzas no sólo para denunciar, sino para hacer un llamamiento a trabajar por la recuperación del movimiento obrero y popular andaluz con el fin de construir un auténtico movimiento para la liberación nacional y social de Andalucía que responda a los intereses de la clase obrera andaluza y de los sectores populares oprimidos. Ese es el compromiso de trabajo que desde ANDALUCÍA COMUNISTA nos proponemos llevar a cabo con honestidad y humildad, dejando de lado todo atisbo de sectarismo, trabajando en lo concreto con todos aquellos que apuesten desde la izquierda combativa y antiimperialista por la reconstrucción nacional de Andalucía y por la consecución de nuestros derechos nacionales.


VIVA ANDALUCÍA LIBRE Y SOCIALISTA
SEA POR ANDALUCÍA LIBRE, LOS PUEBLOS Y LA HUMANIDAD

Friday, February 26, 2010

Actos de la CRAT con respecto al 28-F en Granada

La Coordinadora por la República Andaluza de Trabajadores (CRAT) organizará el próximo domingo 28 de febrero, con motivo del trigésimo aniversario de la imposición del estatuto español para Andalucía, una serie de actos que tendrán lugar en la ciudad de Granada. A saber:

Imagen

Concentración
"30 AÑOS BASTAN. SOBERANÍA PARA ANDALUCÍA. AUTODETERMINACIÓN"
Domingo 28 de febrero. A las 12 de la mañana, en la Plaza Carlos Cano (Granada)
Lectura del Manifiesto "30 años bastan".
Poesía e intervenciones de las organizaciones integrantes de la CRAT

Mesa redonda
"30 AÑOS BASTAN. DE LA ANDALUCÍA EN PIE A LA ANDALUCÍA ACTUAL"
Intervendrán: Javier Pulido (Colectivo Andalucía Libre) y Francisco Cabrerizo (CRAT)
Domingo 28 de febrero. 19 horas. Centro Andaluz del Pueblo "Blas Infante".
Paseo de Cartuja, 19 (Granada)

¡Acude y muestra que la Andalucía rebelde sigue en pie!